Diabéticos que vuelan con bomba de insulina deben tener en cuenta el impacto de la altitud en sus niveles de azúcar en sangre. Precauciones recomendadas.
LUNES, 9 de septiembre de 2024 (HealthDay News) — Un estudio reciente ha revelado que los pacientes diabéticos que utilizan bombas de insulina durante los vuelos pueden experimentar niveles de azúcar en la sangre que son más bajos de lo normal. Este fenómeno se debe a la influencia de la altitud en la capacidad de las bombas para administrar de manera constante la hormona insulina. La investigación fue presentada en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, que tuvo lugar en Madrid.
El investigador principal, Dr. Ka Siu Fan, de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, destacó que “los individuos deben ser conscientes del impacto potencial de los cambios en la presión del aire de la cabina sobre la administración de insulina”. Para llevar a cabo el estudio, se utilizaron 26 cámaras hipobáricas que simularon las condiciones atmosféricas típicas de un vuelo comercial. Durante el experimento, la presión se despresurizó durante un ascenso de 20 minutos, se mantuvo a una altitud de 8,000 pies durante media hora y luego se volvió a presurizar durante el descenso, que duró unos minutos hasta llegar al suelo.
Los investigadores encontraron que, durante el ascenso, la administración de insulina era excesiva, aunque no en cantidades suficientes como para provocar hipoglucemia. En contraste, durante el descenso, la bomba no suministraba insulina de manera adecuada, lo que podría llevar a un aumento de los niveles de azúcar en la sangre, generando potenciales problemas de salud. “La caída puede conducir a un ligero aumento como resultado de la formación de burbujas que desplazan el cartucho”, explicó Fan en un comunicado de prensa durante la reunión. “También es posible que haya una ligera reducción en la cantidad de aire disuelto, lo que afecta la bomba”.
Los investigadores advirtieron que las personas en situaciones de descompresión rápida a gran altitud podrían enfrentar serios riesgos. En tales casos, una sobredosis de insulina podría incrementar significativamente el riesgo de hipoglucemia, según los resultados del estudio. Sin embargo, en situaciones de emergencia, se sugiere que la persona consuma algunos carbohidratos para contrarrestar los efectos, aunque esto puede afectar a cada diabético de manera diferente, dependiendo de su propia sensibilidad a la ingesta de alimentos y su control de la glucosa en sangre.
Para evitar cualquier consecuencia metabólica no deseada, el Dr. Fan recomendó que los pacientes consideren desconectar temporalmente sus bombas de insulina antes del despegue y volver a conectarlas una vez que el avión alcance la altitud de crucero. La Asociación Americana de Diabetes proporciona más información sobre el uso de insulina y su manejo en situaciones especiales.

