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Diferencias entre Alzheimer y demencia: lo que debes saber para identificarlas

Descubre las diferencias entre Alzheimer y demencia: guía de expertos para identificarlas.
Descubre las diferencias entre Alzheimer y demencia: guía de expertos para identificarlas.

Alzheimer y demencia son diferentes, pero ambos afectan la cognición. Conoce sus síntomas, tratamientos y la importancia de un diagnóstico temprano.

Se suelen utilizar como sinónimos los términos “Alzheimer” y “demencia”, aunque es importante destacar que presentan diferencias significativas. El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, mientras que la demencia se considera un término general que abarca diversas patologías. El doctor Norberto Raschella, jefe de Neurología del Hospital Austral, explicó en una entrevista que las enfermedades que se agrupan bajo el término demencia afectan la cognición. Según Raschella, se define como un proceso crónico e irreversible que provoca trastornos en las funciones intelectuales, afectando principalmente la memoria, la visopercepción, el lenguaje, la abstracción, el cálculo y la planificación. Este deterioro impacta en la vida personal, laboral y social del individuo, y tiene causas neurológicas. En este contexto, el Alzheimer se presenta como la principal causa de demencia degenerativa.

Por su parte, Ricardo Allegri, médico con matrícula nacional 63538 y especialista en Cognitiva, Neuropsicología y Neuropsiquiatría en Fleni, aclaró que el síndrome demencial se compone de un conjunto de signos y síntomas que pueden variar en función de la etapa de la enfermedad. Allegri destacó que existen diferentes perfiles de demencia, dependiendo de la causa subyacente. Por ejemplo, en algunos casos predomina la pérdida de memoria, mientras que en otros, como en la demencia frontotemporal, se observan alteraciones conductuales.

El neurólogo también mencionó que los términos “demencia senil” y “demencia presenil” son conceptos antiguos. Anteriormente, se consideraba que la demencia presenil estaba relacionada con la arterioesclerosis, pero actualmente se sabe que la frecuencia de la demencia aumenta con la edad, lo que hace que la demencia presenil sea más comúnmente senil. Raschella explicó que existen diversas causas que pueden dar lugar a diferentes tipos de demencia, como el Alzheimer, la demencia cerebrovascular, el hipotiroidismo, los tumores y los traumatismos craneales, entre otros. Las dos formas más frecuentes de demencia son las demencias cerebrovasculares y el Alzheimer, que juntas son responsables del 90% de los casos.

El doctor Raschella ejemplificó que la demencia vascular suele comenzar con problemas de memoria reciente. En estos casos, los síntomas motores predominan, y pueden incluir apatía, abulia y falta de iniciativa, además de problemas de memoria. En el caso de la demencia asociada al Parkinson, que se presenta en etapas tardías, se caracteriza por la apatía y la inhibición psicomotriz, así como dificultades en el habla.

En cuanto a las señales de alerta temprana del Alzheimer, el especialista indicó que la enfermedad comienza de manera insidiosa. No se trata simplemente de olvidos, sino que el paciente realmente recuerda lo que ha sucedido, aunque esto va progresando con el tiempo. Raschella definió que los olvidos son el síntoma inicial y añadió que estos pueden ser normales en el proceso de envejecimiento. Es fundamental identificar cuándo estos olvidos son normales y cuándo no. Según el especialista, los olvidos normales suelen referirse a cosas poco importantes, mientras que los olvidos patológicos afectan generalmente a hechos recientes y son acompañados de episodios de confusión o desorientación.

Allegri también mencionó que, en ocasiones, la queja del paciente puede ser significativa, aunque a veces no lo sea. Sin embargo, los familiares suelen notar diferencias en el comportamiento del paciente en comparación con otros familiares de la misma edad y nivel sociocultural, lo que puede ser un indicativo para buscar una consulta médica.

El Instituto de Envejecimiento de Estados Unidos ha proporcionado algunas diferencias relacionadas con la demencia. Se estima que entre el 60% y el 80% de todos los casos de demencia son de origen vascular. Los síntomas de la demencia vascular pueden incluir problemas de concentración, organización y capacidad para resolver problemas, así como una disminución en la rapidez del pensamiento. En el caso de la demencia con cuerpos de Lewy, se observan alteraciones en la química cerebral que afectan el comportamiento, el estado de ánimo, el movimiento y el pensamiento. Entre los síntomas comunes, la Clínica Mayo destaca la actuación física en sueños, alucinaciones visuales y problemas de concentración y atención. Otros síntomas pueden incluir movimientos descoordinados, lentitud, temblores y rigidez, así como parkinsonismo frontotemporal, que afecta la personalidad y la conducta.

En relación con los tratamientos disponibles para el Alzheimer y otras formas de demencia en Argentina, se mencionan tratamientos sintomáticos que actúan sobre la enfermedad. Según los especialistas, estos tratamientos incluyen medicamentos que controlan factores de riesgo y otros que se centran en la estimulación cognitiva. Los fármacos anticolinesterásicos, como el donepezilo, la rivastigmina y la galantamina, así como los moduladores glutamatérgicos como la memantina, son algunos de los tratamientos disponibles. Además, se ha destacado que hace años se han desarrollado tratamientos dirigidos a las alteraciones fisiopatológicas, como el depósito de amiloide en el cerebro. Este tipo de tratamiento utiliza anticuerpos antiamiloides, aunque su uso es general y no está indicado para todos los casos.

Los tratamientos para la demencia leve también son de alto costo y requieren supervisión. Actualmente, se investiga un nuevo grupo de fármacos biológicos que podrían tener efectividad en el tratamiento de la demencia, aunque los estudios a largo plazo aún están en desarrollo para evaluar su eficacia y seguridad. En cuanto a la demencia vascular, que es la segunda forma más frecuente, se considera que el tratamiento es sintomático.

Finalmente, se resaltó que, dada la alta prevalencia de la demencia como un problema de salud pública, es necesario pensar en un plan o programa nacional que incluya diagnósticos adecuados, así como un acompañamiento y seguimiento profesionalizado. Para ello, la organización Disease International está abogando para que los países optimicen y democratizen los recursos profesionales, mejorando así la inclusión de los pacientes en el sistema de salud.

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