Síntomas de acidez y reflujo en el embarazo pueden intensificarse en Fiestas Patrias. Opta por alimentos que alivien el malestar y consulta a un especialista.
Durante el último trimestre del embarazo, muchas mujeres experimentan síntomas de acidez y reflujo. Entre las causas más comunes de estos malestares se encuentran los cambios hormonales, el enlentecimiento del tránsito intestinal y el efecto de la progesterona, que provoca un relajamiento de los músculos, incluyendo aquellos del sistema digestivo. Según el doctor Rodrigo Carvajal, especialista en reproducción asistida de IVI Santiago, “la consecuencia de ello es que los ácidos del estómago suben hasta el esófago, causando reflujo”.
Además, en esta etapa del embarazo, se suma otro factor que contribuye a la aparición de estos síntomas: la presión ejercida sobre el útero debido al aumento del volumen de los órganos. Esta presión puede intensificar la sensación de ardor y acidez, especialmente durante las festividades, cuando se consumen alimentos típicamente más condimentados, picantes, grasos, así como café, dulces y alimentos ácidos.
Para mitigar estos síntomas, se aconseja optar por alimentos que ayuden a prevenir el reflujo. Por ejemplo, los lácteos descremados son recomendados, y se sugiere tomar leche fría al inicio de los síntomas de acidez, que pueden incluir ardor estomacal, náuseas, vómitos o digestiones más lentas. Otra opción es consumir un par de cucharadas de crema de leche natural sin azúcar.
Los vegetales cocidos también son beneficiosos para contrarrestar el reflujo. Entre ellos se destacan el zapallo, la zanahoria, los zapallitos italianos, la betarraga y los porotos verdes. En cuanto a las proteínas, se recomienda el consumo de pollo, pavo o pescados blancos, que son opciones adecuadas cuando se presenta el reflujo.
El doctor Carvajal también menciona otras medidas que pueden ser efectivas para combatir el reflujo. Estas incluyen ingerir alimentos hasta tres horas antes de acostarse, elevar la cabecera de la cama entre 15 y 20 centímetros, comer despacio y beber agua entre las comidas, evitando hacerlo durante las mismas.
En lo que respecta a las frutas, se aconseja preferir el melón, la sandía, así como las manzanas y peras cocidas, ya que estos alimentos pueden aliviar el sistema digestivo. Para mantener una adecuada hidratación, se sugiere el consumo de infusiones de salvia, manzanilla o melisa, así como bálsamo de limón.
Es importante recordar que para mantener un embarazo saludable, siempre es recomendable consultar a un especialista en salud.

