La farándula chilena se encuentra en el centro de una nueva controversia tras las declaraciones de Marité Matus, quien reveló en el programa «Hay que decirlo» de Canal 13 que su expareja, Camilo Huerta, le habría sido infiel en múltiples ocasiones, involucrando a Trinidad Neira, hija de la conocida figura televisiva Pamela Díaz.
Durante una conversación con Gisella Gallardo, Matus afirmó que las infidelidades de Huerta se habrían producido en mayo de 2024, cuando él se desempeñaba como profesor de Educación Física, entrenando a Pamela y a su hija. Ante esta situación, Matus le habría solicitado a Huerta que dejara de trabajar con ellas, lo que marcó el inicio de una serie de tensiones mediáticas.
Matus también mencionó que encontró mensajes coquetos entre Huerta y Neira. La periodista Paula Escobar, quien conversó con Matus, confirmó la existencia de estas conversaciones, indicando que Matus había visto mensajes de infidelidad que incluían fotos de otras mujeres en ropa interior. Escobar compartió en su cuenta de Instagram que Matus mostró pantallazos de la conversación entre Huerta y Neira, que, según ella, evidencian una relación que trasciende lo profesional.
“Camilo Huerta le dice a Trinidad Neira ‘esto es sin enamorarse’ y también menciona ‘me saqué el gusto’, lo que sugiere una naturaleza explícita de los mensajes intercambiados”, detalló Escobar.
La situación se intensificó aún más cuando Escobar reveló que había obtenido un audio amenazante de Pamela Díaz dirigido a Matus, en el que Díaz, supuestamente con el apoyo de Huerta, advertía que iba a “hacer cag…” a Matus en algún programa o reality.
Frente a estas acusaciones, Marité Matus se defendió públicamente, afirmando que no teme a Pamela Díaz ni a sus declaraciones. Matus reveló que tenía conocimiento de las infidelidades de Huerta desde hace diez meses y que nunca quiso exponer a su hija, Trinidad Neira. Además, Matus aseguró que tuvo acceso a los mensajes comprometedores en mayo de 2025, poco antes de la ruptura definitiva con Huerta, lo que subraya la gravedad del conflicto que ha mantenido a la expareja en el ojo público.

