La disputa legal entre Félix “xQc” Lengyel y Samantha “Adept” Lopez se centra en la propiedad de vehículos de alta gama.
En medio de una ruptura mediática, el conocido streamer Félix “xQc” Lengyel ha decidido iniciar un proceso legal contra su ex pareja, Samantha “Adept” Lopez, reclamando una suma de 500.000 dólares. Este litigio ha captado la atención de diversos medios de comunicación, ya que se centra en la posesión y el uso de dos automóviles deportivos, lo que pone de manifiesto las complicaciones que pueden surgir en relaciones personales que involucran bienes de lujo.
Félix Lengyel, popularmente conocido como xQc, es una figura destacada en el ámbito del streaming. Nació el 12 de noviembre de 1995 en Laval, Quebec, Canadá, y comenzó su trayectoria profesional en los esports como jugador de Overwatch. Tras su salida de la liga competitiva de Overwatch, xQc se dedicó por completo a su carrera como streamer en Twitch, donde su popularidad creció de manera significativa gracias a su carisma y estilo de transmisión distintivo. Además de jugar una variedad de videojuegos populares, xQc interactúa con su audiencia a través de transmisiones de chat, reacciones a videos y su participación en eventos de streaming como Among Us y Grand Theft Auto V RP. Actualmente, cuenta con más de 12 millones de seguidores en Twitch y un considerable número de suscriptores en YouTube.
La disputa legal se centra en un McLaren 720S Spider Coupe y un BMW X6M 2022, según un artículo del portal alemán Meimmo. A pesar de que xQc no posee licencia de conducir, adquirió el McLaren en diciembre de 2021 por un valor aproximado de 327.692 dólares, registrándolo a nombre de Adept, quien era su pareja en ese momento. Esta decisión, que en un principio parecía inofensiva, se complicó tras la ruptura de la pareja, ya que Adept supuestamente se quedó con ambos vehículos. La situación se intensificó el 11 de diciembre de 2023, cuando Adept vendió el McLaren por más de 185.920 euros (200.000 dólares), lo que generó la indignación de xQc, quien alegó que no fue consultado sobre la venta ni se le incluyó en las ganancias. “xQc decidió demandar a su expareja por 500.000 dólares con base en todos los eventos narrados con anterioridad”, indicó la defensa del streamer.
Además, documentos judiciales mencionados por un fanático en Twitter revelan que Adept utilizaba el BMW X6M como su vehículo habitual sin el consentimiento de xQc, y que incluso lo registró a su nombre utilizando la tarjeta de crédito del streamer, lo que generó un gasto adicional de 1.500 dólares. La complejidad del caso se ve incrementada por la perspectiva legal de Adept, quien sostiene que tenía derechos sobre los vehículos basándose en una ley especial de Texas que considera a las parejas de hecho como esposos. Desde la óptica de xQc, él se encontraba en una relación sin compromisos legales, mientras que Adept argumenta que su relación era comparable a un matrimonio, con todas las implicaciones legales que esto conlleva.
La relación entre ambos streamers ha sido objeto de análisis por parte de múltiples medios, que han seguido de cerca el conflicto. Un informe adicional de Meimmo señala que la relación se deterioró cuando xQc, enfrentando problemas personales y bajo una considerable presión, no recibió el apoyo que esperaba de su entonces pareja, lo que lo llevó a tomar decisiones drásticas. Este contexto personal añade una capa de complejidad emocional al conflicto legal.
A pesar de la atención mediática, tanto xQc como Adept han optado por no hacer comentarios sobre los documentos judiciales. “No hay comentarios ni de xQc ni de Adept sobre los documentos judiciales,” se menciona en el portal alemán, lo que refleja la postura reservada de ambos mientras el proceso legal avanza. Este caso resalta cómo las separaciones pueden volverse más complicadas cuando hay bienes de alto valor involucrados. La inclusión de bienes de lujo o sumas significativas puede intensificar la situación, evidenciando la facilidad con la que estos conflictos pueden escalar.
El desenlace de esta disputa legal ahora depende del juez, quien deberá evaluar las alegaciones y determinar la verdadera propiedad de cada vehículo. Este caso sirve como un recordatorio de que, más allá del glamour y la ostentación, los conflictos personales pueden estar impregnados de complejidades legales cuando se manejan grandes sumas de dinero.

