La pareja conformada por Valentina Torres y Nicolás Solabarrieta, quienes iniciaron su romance en el reality Tierra Brava, ha decidido continuar su relación fuera del programa. Tras salir del encierro en Perú, donde convivieron durante meses con otros participantes, comenzaron a vivir juntos en un departamento. Sin embargo, recientemente han optado por tener cada uno su propio espacio, lo que ha generado rumores sobre una posible separación.
Rumores de separación y la búsqueda de espacio personal
Nicolás Solabarrieta se refirió a estos rumores en una entrevista con el medio LUN, donde expresó: “No quise mucho hablar de este tema cuando se empezaron a divulgar los rumores de que habíamos terminado. Pero bueno, Valentina fue a Podemos hablar (CHV) y comentó al respecto. Siento que es normal, que tenemos que normalizar que cada uno tenga su espacio”.
Ambos han manifestado que son personas muy independientes, y tanto Nicolás como Valentina han tenido experiencias de vivir solos antes de su relación. Nicolás comentó: “Yo viví muchos años fuera de Chile solo, ella también lo hizo”.
La importancia de la intimidad y el espacio personal
En cuanto a los motivos detrás de esta decisión, Nicolás explicó que valoran su intimidad y espacio personal. Afirmó: “Nosotros valoramos nuestra intimidad como nuestro espacio personal. También somos personas muy diferentes. Si bien conectamos en muchas cosas, somos muy diferentes”.
El también participante de Tierra Brava añadió que cada uno tiene gustos distintos: “A mí me gusta hacer ciertas cosas que a ella no le gustan… A ella le gusta hacer ciertas cosas que a mí no me gustan”.
Nicolás destacó que esta decisión fue la mejor para ambos, ya que valoran tener su propio espacio, lo que podría ayudar a mantener viva la llama del amor. En sus palabras: “Es muy sano para la relación. Siempre he dicho que los momentos, por ejemplo, de ella con sus amigas sola son muy importantes, así también como los míos con mis amigos solo”.
Reactivando la conexión
El ex participante de Tierra Brava también mencionó que desean reactivar la emoción de verse: “Queremos reactivar eso de qué rico, qué ganas de verla y qué ganas de verlo”. A pesar de que no había conflictos entre ellos, Nicolás observó que, al llegar a casa, ambos estaban agotados y, en ocasiones, preferían actividades individuales, lo que afectaba la calidad de los momentos compartidos: “Cuando llegamos a la casa estábamos muy agotados y quizás uno quería estar en el teléfono, el otro quería ver una serie y ya no estábamos disfrutando de la misma manera”.
La pareja continúa su camino, buscando un equilibrio entre su relación y su necesidad de espacio personal.

