
La tortilla de kale se presenta como una alternativa nutritiva y deliciosa a la tradicional tortilla de papas. Esta receta, que utiliza col rizada, es una hoja verde rica en antioxidantes, fibra y una gran cantidad de vitaminas, especialmente A, C y K, lo que le otorga un toque especial a cualquier plato. La tortilla de kale es ideal para quienes buscan una opción ligera y baja en carbohidratos, sin sacrificar el sabor. Además, esta receta es fácil y rápida de preparar, lo que la convierte en una comida saludable perfecta para disfrutar en casa o incluso para llevar.
Popularidad y beneficios del kale
En los últimos años, el kale ha ganado popularidad como parte de la tendencia de consumir más vegetales verdes. Aunque no tiene la misma tradición que la tortilla de papas, el kale combina el sabor clásico de los huevos con una textura crujiente y un ligero sabor amargo que aporta un nuevo giro a este plato.
Variaciones de la receta
Existen varias versiones de esta receta, lo que permite personalizarla agregando otros ingredientes como cebolla, pimientos o queso, lo que la hace aún más rica y suave.
Instrucciones para preparar la tortilla de kale
Para hacer la tortilla de kale, primero se debe lavar y picar el kale en finas tiras. Luego, se recomienda saltear brevemente el kale en una sartén para suavizarlo y eliminar el exceso de agua, lo que garantiza una mejor combinación con los huevos. Después, se baten todos los ingredientes juntos y se cocinan a fuego bajo hasta que la mezcla esté firme pero jugosa. El tiempo total de preparación toma aproximadamente entre 15 y 20 minutos.
Ingredientes y porciones
La receta rinde aproximadamente 2 porciones de tamaño moderado.
Valor nutricional
Cada porción de la tortilla de kale contiene aproximadamente:
– Calorías: 150
– Proteínas: 10 g
– Grasas: 8 g
– Carbohidratos: 12 g
– Fibra: 3 g
Cabe señalar que estos son estimaciones y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados y las cantidades por porción.
Conservación de la preparación
La tortilla de kale se puede conservar en el refrigerador durante unos días. Se recomienda guardarla en un recipiente hermético para mantener su frescura.