Tim Burton presenta Beetlejuice, la esperada secuela del clásico de 1988, en el Festival de Cine de Venecia. Un regreso personal y creativo tras 36 años.
En el marco del Festival de Cine de Venecia, el aclamado director Tim Burton presentó el miércoles su más reciente proyecto, la esperada secuela de Beetlejuice, un clásico de culto lanzado en 1988. Durante una conferencia de prensa, Burton compartió sus impresiones sobre el regreso a este universo después de 36 años. En sus declaraciones, enfatizó que este nuevo proyecto no es simplemente un intento de capitalizar el éxito de la película original. “No estaba buscando hacer una gran recaudación de dinero”, afirmó de manera categórica. El cineasta subrayó que su motivación para realizar esta secuela era de carácter personal, insistiendo en que necesitaba ver la primera película como parte de su preparación para esta segunda entrega. “Recordé el espíritu de la creación y también recordé a todos aquí”, indicó, haciendo referencia a Catherine O’Hara, Michael Keaton y Winona Ryder, quienes trabajaron con él en la película de los años ochenta.
Burton, conocido por su estilo visual distintivo y sus narrativas excéntricas, confesó haber atravesado una etapa de desilusión en la industria del cine. “Así supe que si iba a hacer algo, quería hacerlo con el corazón”, reflexionó durante la conferencia. “Me perdí un poco a mí mismo, así que fue revitalizante. Volver a las cosas que me gustan y trabajar con la gente que quiero. Con esta película, importaba que saliera. Simplemente disfruté haciéndola con estas personas”, citó Deadline.
La crisis creativa que experimentó fue un catalizador para su regreso, aunque admitió que nunca terminó de entender qué fue lo que tuvo tanto éxito en la película original. La producción se caracterizó por un enfoque ágil y espontáneo, reminiscente de los primeros días de la industria cinematográfica. “Hicimos todo rápidamente; normalmente, estos procesos llevan meses, pero nosotros lo hicimos rápido”, explicó. Esta metodología de trabajo se extendió a los efectos especiales, que son predominantemente prácticos en el largometraje. “Íbamos a comprar muñecas en jugueterías, las despedazábamos, les poníamos varillas y hacíamos algunas cosas. Ese era el espíritu, siempre sucede en las películas”, añadió, subrayando el carácter artesanal del proceso. “No va a ganar ningún premio de la Academia por efectos especiales, pero eso no importa”, bromeó el director.
El elenco de la película incluye a varias estrellas, además de contar con la participación de otras figuras como Jenna Ortega, Willem Dafoe y Monica Bellucci. Keaton repite su icónico papel como Beetlejuice, y destacó cuán singular es esta ficción: “Decir que es único se queda corto. Hay tan pocas oportunidades de estar en algo 100% original”.
La trama de la secuela se centra en tres generaciones de la familia Deetz, quienes se encuentran en Winter River tras una tragedia inesperada. Lydia (interpretada por Ryder) ve su vida puesta patas arriba cuando su hija adolescente rebelde, Astrid (Jenna Ortega), descubre una misteriosa maqueta en el ático que accidentalmente abre un portal hacia Más Allá. Burton refirió que su experiencia trabajando en la serie Merlina de Netflix influyó en su decisión de realizar esta secuela. Aunque aclaró que no fue el único factor decisivo, reconoció que le dio un nuevo impulso creativo. “Conocer a [Ortega] fue, obviamente, importante para mí”, dijo Burton. “Trabajar con ella me hizo pensar en el personaje y en lo que sucedió 35 años después, en mi propia vida, sobre tener hijos o relaciones. Se convirtió en algo simple y emocional. Es una experiencia extraña y familiar”.
Las expectativas para la película son altas, y las proyecciones sugieren una fuerte apertura en taquilla. Según fuentes de la industria, se estima que podría recaudar entre 65 y 80 millones de dólares durante su primer fin de semana en Norteamérica. El estreno en América Latina está programado para el 5 de septiembre. En cuanto a la posibilidad de una tercera parte de la historia, Burton mencionó que el tiempo que tomó concretar esta secuela fue considerable. “Hagamos matemáticas. Tomó esto. Para otra, yo tendría 100. Podría ser posible gracias a la ciencia médica. Pero creo que no”, declaró con su característico humor.

