Este domingo, Canal 13 dará inicio al tercer ciclo de “Socios por el mundo”, un programa de viajes conducido por Pancho Saavedra y Jorge Zabaleta. En esta nueva temporada, la pareja de amigos comenzará su aventura en Filipinas, continuando luego hacia Australia y, posteriormente, llegando a África. Durante esta etapa, los conductores enfrentarán la repentina y dolorosa pérdida de su guía, Toni Espadas. A pesar de este difícil acontecimiento, Saavedra y Zabaleta han decidido continuar su viaje, retomando el recorrido que había quedado pendiente.
Desde su salida de las teleseries en 2019, Jorge Zabaleta ha explorado nuevos caminos profesionales, formando una exitosa dupla con Pancho Saavedra. Esta colaboración comenzó en el ámbito digital y posteriormente se trasladó a la televisión en Canal 13. En relación a su papel como animador, Zabaleta ha expresado que “yo me apoyo mucho en Francisco y él lo sabe; lo que hago, lo hago con él. De hecho, me han ofrecido cosas solo y he dicho que no, a mí me gusta hacer esto con Francisco, tengo un gran soporte y apoyo en él”. Además, ha destacado que “no se me ocurriría hacer un proyecto así, en televisión, sin él”.
La complicidad entre ambos es tal que Zabaleta ha comparado su relación con Saavedra a la que tuvo con la actriz Mane Swett, con quien trabajó en varias teleseries exitosas en las décadas de 2000, como “Machos”, “Brujas” y “Papi Ricky”. En este sentido, Jorge ha señalado que “‘Socios por el mundo’ no es un programa de viajes ni de cultura, sino que de dos amigos, muy distintos, que viajan, y ese es el espíritu que mantenemos en este ciclo, pero en medio de un programa, sin duda, mucho más maduro”.
El conductor ha indicado que “el programa está madurando y le hemos encontrado un sentido a los viajes, en razón de las culturas súper interesantes que hemos ido conociendo y todo lo que uno puede vivir en ellas, pero no en el estilo de un programa de viajes de un canal cultural, lo nuestro va por otro lado”. Zabaleta ha añadido que “creo que cada día sabemos y entendemos más por qué estamos haciendo este programa y lo proyectamos cada vez más”. En este contexto, ha manifestado la intención de continuar con futuras temporadas, ya que “se abre el apetito por saber más e ir a más lugares. Necesitamos ir descubriendo cosas”.
El ciclo que comienza este domingo en el prime de Canal 13 promete estar repleto de “momentos únicos, especiales y que hacen que sea una temporada que nos marque demasiado, quizás la más marcadora de todas las que hemos hecho”. En su regreso a África, donde estuvieron en la segunda temporada y donde fueron motivados por Toni Espadas, quien falleció durante las grabaciones de esta nueva temporada a causa de un atentado, Jorge Zabaleta ha compartido que “África ha sido demoledor, es una realidad muy dura y, a la vez, muy atrayente… África te agota, pero a la vez te entrega tanto, porque hace que tu mente cambie”.
Zabaleta ha enfatizado que “tu construcción de vida, lo que te han enseñado toda tu vida, en África se deconstruye, aquí hay una explosión en tu cerebro. Si quieres sentir un cambio en tu vida, hay que conocer este continente. Aquí la vida tiene otro peso”. Además, ha comentado que “esto no existe en otra parte del planeta. 10 días acá son como meses, además de que aquí es otra dimensión de la felicidad, no es la felicidad que conocemos nosotros”, y ha detallado que “es agotador venir acá, te cansa mucho, porque es muy fuerte todo y hay mucha energía, pero cuánto se valora”.
La pareja de “Socios por el mundo” regresó a África por invitación de Irene Cordón, la viuda de Toni Espadas. Jorge Zabaleta ha declarado que “Irene fue clave y le encontramos todo el sentido al viaje. Era necesario volver, teníamos que terminar el círculo. Habría sido un error no haber venido y ante lo que muchos preguntan, que si pensamos no terminar la temporada, eso jamás, había que terminarla, el punto era ver cómo y qué hacíamos”.
Respecto a su retorno al continente africano, Zabaleta ha compartido que “pensé que iba a ser más fácil, pensé ‘ya me siento bien, hay que ir’, pero no, me he sentido bastante vulnerable y con un temor que antes no tenía. Sin embargo, a medida que han ido pasando los días, las cosas se van calmando y sanando. Eso sí, después de una experiencia así, sin duda siempre te va a quedar algo, y eso va a ser aquí, en Santiago o donde estemos. Uno se vuelve más sensible al entorno”.
