Continúa la controversia entre Daniel ‘Huevo’ Fuenzalida y Rosario Bravo tras el final del podcast ‘¿Cómo están los weones?’, un espacio que ambos conducían y que les permitió forjar una amistad que se ha visto afectada por la revelación de que el animador registró la marca sin el consentimiento de su compañera. La situación se tornó más tensa cuando Bravo acusó a Fuenzalida de deberle una suma cercana a los $50 millones. En respuesta a esta acusación, el conductor de televisión expresó que “si Rosario lo quiere ver, por otro lado, y quiere seguir haciendo un show de esto, no es eso. De aquí en adelante lo ve mi abogado y mi contadora (…)”.
Recientemente, Rosario Bravo ha hecho pública otra acusación, señalando que el ‘Huevo’ tiene una nueva deuda con ella que asciende a $65 millones. Sin embargo, Fuenzalida ha argumentado que esta situación se relaciona con “cuadraturas” vinculadas a contratos que ambos tenían con auspiciadores del programa. En un programa de Chilevisión, el animador afirmó que “todas las facturas están, si ellos comparan y van a hablar con todos los clientes, le van a cuadrar todas las platas, pero la carpeta tributaria es algo privado y además me lo recomendó mi abogado. La plata está”.
Por su parte, Rosario Bravo ha manifestado que la deuda de $65 millones “es mucho más que una cuadratura” y expresó su desilusión al decir: “no pensé que era tanto, es otra desilusión más. Es plata que yo me gané, es plata que yo trabajé, es plata que me corresponde, pero fuera de eso me da pena que haya sido así como la traición de esta amistad”. Además, Bravo ha compartido que ha sido un periodo muy difícil para ella en los últimos meses, y que le duele profundamente la ruptura de lo que consideraba una amistad genuina. “Lo del nombre fue una cosa que yo en su minuto se lo perdoné y todo, pero después que salgan todas estas cosas, es como si todo hubiera sido mentira”, agregó.
En relación a la supuesta deuda, Rosario Bravo también ha mencionado que el ‘Huevo’ tendría otra obligación financiera con ella, que se refiere a una aplicación de moda circular en la que ambos planeaban ser socios y por la que ella aportó un capital. Bravo concluyó que “enmendar el error hubiera sido pagar el millón de ropero, mandar la carpeta tributaria y mostrar algún acercamiento para que esto se acabe y no”.

