El pódcast familiar ‘Tenemos que hablar’, conducido por Rafael Araneda y Marcela Vacarezza junto a sus hijos, ha regresado con una nueva temporada que se estrenó el domingo 13 de octubre. Este regreso ha sido muy esperado por los seguidores del programa, quienes disfrutan de la dinámica familiar y las anécdotas que comparten los integrantes.
En el primer episodio de esta nueva temporada, la dinámica del programa consistió en que cada miembro de la familia tomara una carta y respondiera a la pregunta que le correspondía al azar. Uno de los momentos más destacados del capítulo fue cuando Vicente Araneda, uno de los hijos, tuvo que compartir el relato de su episodio más vergonzoso.
Durante la conversación, Rafael Araneda, su padre, rápidamente hizo referencia a un incidente específico, comentando: ‘Yo sé cuál es, el de la profesora que te pasó ahora’. Vicente, al ser cuestionado, explicó que se había reído en un momento inapropiado, ya que la profesora lo estaba reprendiendo de manera muy seria. ‘Me río risa en un momento en que no me podía dar risa, porque la profesora me estaba puteando, pero así enojadísima’, relató el joven.
Vicente continuó narrando que el incidente ocurrió debido a que no respetó una regla de su colegio que prohíbe el uso de dispositivos electrónicos durante las clases. ‘Uno entrando a la clase hay una caja donde uno deja los celulares y yo llegué tarde al colegio porque me quedé dormido’, explicó Vicente, lo que llevó a que desobedeciera la norma establecida.
El joven detalló que, tras su llegada tardía, la profesora de español se dio cuenta de que él no había dejado su celular en la caja. ‘Me dice, ‘no te lo devuelvo hasta el final del día’ y digo ‘puta la hueva’ y la profe viene y me dice ‘¿cómo me dijiste?’ porque pensó que le había dicho a ella y casi me suspende, estaba vuelta loca’, relató Vicente, enfatizando que su comentario no fue dicho con rabia, sino que se le escapó en un momento de distracción.
Por su parte, Rafael Araneda mencionó que había considerado la posibilidad de escribir un correo a la docente para disculparse, pero finalmente, tras la sugerencia de Marcela, optó por no hacerlo y decidieron tomar la situación con humor, disfrutando del momento compartido en familia.

