
La cancelación de la ”Gala del Pueblo”, un evento que había sido impulsado por la influencer Naya Fácil con el objetivo de competir con la Gala oficial de Viña 2025, ha generado diversas reacciones y especulaciones. La influencer anunció a través de sus redes sociales que el evento no se llevaría a cabo debido a la falta de recursos económicos.
Detalles sobre la cancelación
En un contexto donde la ”Gala del Pueblo” prometía ser un evento significativo, Pamela Jiles, diputada y figura mediática, expuso su teoría sobre las posibles causas detrás de esta repentina cancelación. Durante su intervención en el programa ”Primer Plano”, Jiles sugirió que podrían existir ”presiones externas” que influyeron en la decisión de no realizar el evento.
Declaraciones de Pamela Jiles
Jiles comenzó su análisis afirmando: “Era demasiado maravilloso para ser verdad. Parecía que por una vez ganaba el pueblo en esta disputa con la élite, que Naya Fácil fue capaz de distinguir de una manera tan clara lo que hoy se vive en toda nuestra sociedad”. Esta declaración refleja su percepción de que el evento representaba una victoria para la comunidad frente a las estructuras de poder tradicionales.
La diputada continuó con su crítica, insinuando que la cancelación no fue simplemente una cuestión de falta de recursos, sino que podría haber sido el resultado de influencias más poderosas. “Pero, como siempre, triunfó el poder, y aunque no tengo pruebas, tampoco tengo dudas que aquí hubo llamados telefónicos y movimientos desde el poder”, expresó Jiles, sugiriendo la existencia de una ”mano negra” que habría intervenido para frenar el evento.
Reacciones de otros panelistas
Por su parte, Cecilia Gutiérrez, también panelista en ”Primer Plano”, aportó su perspectiva sobre la situación. Gutiérrez enfatizó que la razón principal de la cancelación se debía a problemas económicos, afirmando de manera categórica: “No tenía los 150 millones”, refiriéndose a la cantidad necesaria para llevar a cabo el evento.
La combinación de estas declaraciones ha alimentado el debate sobre las dinámicas de poder y la influencia que pueden tener en la realización de eventos que buscan dar voz a la comunidad. La situación ha dejado a muchos preguntándose sobre el futuro de iniciativas similares y la capacidad de los organizadores para enfrentar los desafíos económicos y políticos que puedan surgir.