Un niño de 4 años en Mount Pleasant, Wisconsin, realizó una llamada al número de emergencias 911 para denunciar a su madre por comerse su helado. Según el relato del Departamento de Policía de Mount Pleasant, el incidente ocurrió el 4 de marzo, cuando las oficiales Gardinier y Ostergaard respondieron a la llamada de auxilio del menor, quien insistía en que su madre debía ser arrestada por su comportamiento.
Detalles de la llamada al 911
El niño, en su conversación con el operador del 911, expresó: “Mi mamá se está portando mal”. Cuando el operador preguntó qué estaba sucediendo, el pequeño respondió: “Ven a buscar a mi mamá”. En ese momento, la madre del niño tomó el teléfono, a pesar de que su hijo intentaba evitarlo, y explicó al operador: “Este pequeño se ha llevado el teléfono y sólo tiene cuatro años”.
Confesión de la madre
Poco después, la madre admitió que efectivamente se había comido el helado de su hijo, lo que motivó la llamada al 911. En la grabación de la llamada, se puede escuchar al niño insistiendo en que su madre había hecho algo malo y expresando su descontento por la situación.
Intervención de la policía
Los oficiales acudieron a la vivienda para asegurarse de que el incidente no representara un problema más serio. Tras evaluar la situación, el niño decidió no presentar cargos contra su madre, manifestando que no quería que ella fuera encarcelada y que solo deseaba un poco de helado.
Un gesto amable de la policía
Dos días después del incidente, los oficiales regresaron a la casa del niño y lo sorprendieron con dos bolas de helado decoradas con chispas de color azul, como un gesto amable hacia el pequeño denunciante.

