El diseñador Miguel Ángel Guzmán se unió a las críticas de su colega Rubén Campos, quien expresó su descontento por el trato que recibió del Festival de Viña del Mar. Campos apuntó directamente a la animadora Karen Doggenweiler, lamentando que en esta ocasión ella no lo eligió para que lo vistiera, ya que le ofrecieron una cantidad que consideró una “falta de respeto” a su trayectoria de 40 años. En el programa Zona de Estrellas, transmitido por canal Zona Latina, Campos comentó: “Si pagó no sé cuántos millones por los (vestidos) Schiaparelli, esto es el uno por ciento o menos”.
En una aparición reciente en Contigo en la mañana, Guzmán expresó su tristeza por la situación, afirmando que “estoy de luto por el gremio, por los diseñadores chilenos, por esta falta de respeto que se ha hecho un permanente a través de los años de usar ropa de extranjeros”. Guzmán continuó diciendo que “esto es como que te dan con la puerta en la cara, y por buena educación, eso no se hace”. Además, recordó que ha vestido a Karen en numerosas ocasiones, indicando que “yo a Karen la he vestido un millón de veces”.
El diseñador también criticó la disparidad en las ofertas que reciben los diseñadores chilenos, señalando que “cuando van a hablar contigo te ofrecen chauchas, pero sí tienen un contenedor de dólares para ir a gastar afuera”. En este contexto, la presentadora Paulina Nin intervino, defendiendo a Doggenweiler al mencionar que “la Karen va a usar cuatro diseños de chilenos”.
Guzmán, visiblemente afectado, respondió: “Estoy muy sentido y creo que hay cosas que no hay que ni que hablarla”. La conversación continuó con Nin preguntando: “¿Pero por qué tendría que darte explicaciones la Karen?”. Guzmán recordó un momento en el que vistió a Karen de rojo en una gala, un vestido que tuvo gran éxito mediático, y lamentó que no recibió compensación por ello, afirmando: “Pregúntenme cuánto me pagaron. Cero. Y el vestido era de portada, salió en todos los medios”.
Finalmente, Guzmán enfatizó que su preocupación no es solo por su propia experiencia, sino por “tantos alumnos llenos de ilusiones, (y que deben enfrentarse) a este sistema que se sigue portando así, con en esta cosa aspiracional que raya en el mal gusto”.

