El futbolista Mauro Icardi ha emitido un comunicado extenso a través de su perfil de Instagram, en el que aborda las críticas que ha recibido tras blanquear su relación con La China Suárez. En este mensaje, Icardi desmiente las afirmaciones de su exesposa, Wanda Nara, y cuestiona su comportamiento, así como el impacto que esto tiene en sus hijas. Además, el jugador se dirige a L-Gante, defendiendo a su actual pareja. Durante los últimos días, ambos han compartido contenido en redes sociales que ha alimentado diversos rumores sobre su relación.
Icardi comienza su comunicado afirmando: “Como todos saben, no es mi estilo ventilar nada respecto a mis hijas, como venimos respetando por pedido del Juez Defensor de Menores, pero me veo obligado a responder ante todas las mentiras crueles que la madre ejerce dar cierto silencio perversas falsedades”. En este sentido, enumera varios temas, recordando un incidente en el que fue desalojado de su hogar en Santa Bárbara. Icardi menciona que fue excluido de su propio departamento debido a una falsa denuncia de violencia, afirmando: “Me excluyeron de mi propio departamento”. Detalla que el hecho ocurrió en la madrugada del sábado, cuando se encontraba a punto de operarse de una lesión en la rodilla, y que el resultado del allanamiento fue negativo, aclarando: “No había violentado a nadie, estaba durmiendo solo”.
El futbolista también recuerda que, en un momento, le habían entregado a sus hijas el 13 de diciembre, pero que apagaron los teléfonos hasta el 17 de diciembre, ya que su exesposa había viajado a Europa con su “novio”, quien, según Icardi, había sido presentado como un “amigo” mientras estaba casada con él. Icardi critica la hipocresía de la situación, señalando: “Pero siguen culpando a otras personas, ¿qué hipocresía, no?”. En relación a las fiestas de fin de año, Icardi sostiene que, por orden judicial, debían pasar la Navidad con él, pero que su exesposa se fue a Punta del Este sin llevar a las niñas, alegando que se necesitaba una caución de 10 millones de pesos, mientras que él había depositado 10,000 dólares en una cuenta italiana.
El futbolista expresa su frustración por la situación, indicando: “Así rompió la promesa de ir a buscarlas, dejándolas plantadas con la valija preparada”. Ante el abandono, Icardi decidió cancelar sus planes de Año Nuevo con amigos para quedarse con sus hijas, afirmando que ha estado haciendo esto durante más de dos años, mientras que su exesposa priorizaba su vida personal. Icardi menciona que, cuando terminaron las vacaciones, su exesposa intentó imponerle que entregara a las niñas, y que ellas mismas le decían que querían estar en casa con su padre.
El jugador de Galatasaray asegura que sus hijas estaban felices viviendo en un ambiente familiar y divertido, y que nunca hubo comentarios maliciosos hacia su madre. Sin embargo, Icardi vuelve a acusar a Nara de buscar a las pequeñas, afirmando: “Les aseguró que vendría el 5 de enero, esperaron vestidas expectantes y volvió a plantar”. Refiere que solo pudo ver a sus hijas el 6 de diciembre, después de que sus abogadas intervinieron.
Icardi también menciona que nunca habla mal de la madre de sus hijas y que ni siquiera les contó sobre la separación mediática. En su comunicado, Icardi desmiente que su exesposa haya roto la familia por una relación extramatrimonial que databa de años. Cuestiona: “¿A quién quiere mentir? ¿A quién quiere engañar? Basta de mentiras, Dios”. Al respecto de su relación con Isabella Francesca, surgen distintas versiones, y Icardi aclara que sus hijas siempre supieron quién es Eugenia, La China.
El futbolista también menciona que sus hijas buscaban en YouTube y Spotify escuchar canciones de La China, lo que demuestra que son fans de ella, y que él elige preservar la integridad de sus hijas. Finalmente, Icardi expresa su dolor al saber que sus hijas están siendo manipuladas psicológicamente por su madre, pero confía en la justicia, afirmando: “Estoy seguro de que voy por buen camino, llevaron quisieron ensuciarme, la verdad, salimos victoriosos”.

