
Mar del Plata, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Argentina, se caracteriza por su amplia variedad de playas y balnearios que se adaptan a todos los gustos. Desde el norte hasta el sur, más allá de los clásicos, hay rincones poco explorados y solitarios. Esta ciudad combina tradición y modernidad en un paisaje costero que atrae cada verano, con 40 kilómetros de extensión. A continuación, se presentan algunos ejemplos de lugares exóticos no tan concurridos para diagramar un plan distinto este verano en La Feliz.
Escondida: una playa nudista
La playa nudista “La Escondida” fue una de las primeras en Argentina. Ubicada a unos 45 minutos en auto de Mar del Plata, en el kilómetro 552 de la Ruta 11, es un lugar de acceso desafiante. Rodeada de dunas y acantilados, implica descender varios metros por una pasarela de madera, envuelta en vegetación. Más de dos décadas después de su apertura, sigue siendo un destino preferido tanto por turistas locales como internacionales, quienes buscan descubrir el atractivo único de este lugar. Al llegar, los visitantes encuentran un cartel con las normas fundamentales, muchas de las cuales son conocidas por quienes visitan regularmente. Entre las reglas importantes se encuentran la prohibición de sacar fotos, la venta ambulante, el ingreso de animales, fumar, escuchar música a alto volumen y jugar a la pelota.
Luna Roja
Ubicada en Chapadmalal, la playa Luna Roja está a solo 13 kilómetros de distancia y es fácilmente accesible en vehículo, con un tiempo de viaje de aproximadamente media hora. Se encuentra en la Ruta Provincial 11, rodeada de un entorno agreste, a diferencia de otras zonas. Esta playa tiene servicios para quienes deseen disfrutar del entorno, con la posibilidad de alquilar paradores, opciones gastronómicas y actividades deportivas. Para quienes planean quedarse un tiempo, también hay cabañas y suites frente al mar. Además, cuenta con una escuela de surf y una rampa de skate, ideales para quienes practican estos deportes.
Playa Serena
La playa Serena, situada al sur, forma parte del cordón costero y se caracteriza por sus imponentes acantilados. Este rincón se convierte en un refugio natural alejado del ruido y el ajetreo urbano, ofreciendo un espacio ideal para sumergirse en la tranquilidad y la belleza del entorno. Suele estar libre de multitudes, lo que la hace perfecta para un día en familia, con amigos o en soledad, disfrutando del sonido relajante de las olas como compañía.
Marquesado: balneario abandonado
“El Marquesado”, ubicado en la Ruta N°11, entre Chapadmalal y Miramar, fue inaugurado el 15 de noviembre de 1977 y rápidamente se convirtió en un símbolo de Argentina. Concebido como un monumental diseño de anfiteatro de tres niveles con vistas escalonadas al mar, representó una apuesta arquitectónica audaz para la época. La construcción implicó excavar un gran boquete en el acantilado, que luego fue dinamitado al aire libre. Aunque inicialmente destacó por su innovación, pronto perdió esplendor, pasando a ser un sitio turístico destacado que se encuentra en estado de abandono. A pesar de su estado, el área de estacionamiento insta a “cuidar la playa” y “retirar la basura”. El acceso es complicado y desafiante, con un descenso inicial por escaleras inclinadas sin barandas, seguido de un trayecto por piedras.
Alfar
La playa Alfar, situada cerca del Faro de la Memoria, destaca por sus aguas transparentes. Esta playa resulta ser un equilibrio entre comodidades y un entorno natural. Con vastas extensiones de arena, es ideal para quienes desean un ambiente tranquilo en armonía con la naturaleza. El atardecer, con el sol descendiendo detrás, ofrece una postal típica de la belleza del lugar.
Playas tranquilas y concurridas
En el norte, las playas de Constitución y Parque Camet están ubicadas a lo largo de la Avenida 11. Estas extensas franjas surgieron hace diez años, tras la construcción de espigones en forma de “T”, que permitieron frenar la crecida y posibilitar la creación de un tamaño adecuado. Lo que distingue a esta zona es la baja cantidad de balnearios, lo que le otorga un carácter tranquilo. Es muy frecuentada por marplatenses que prefieren escapar del bullicio y las aglomeraciones.