
El cantante chileno Luis Jara ha decidido retomar su conexión con la música folclórica, específicamente con la cueca, tras 27 años desde su última incursión en este género. Esta nueva etapa se lleva a cabo en colaboración con el conjunto A Los Cuatro Vientos, y se presenta como un homenaje a la rica tradición musical chilena. El proyecto incluye tres canciones emblemáticas del repertorio nacional: Mándame a quitar la vida, Puerto de Valparaíso y Quisiera ser marinero. La producción se ha realizado completamente en Chile, con Luis Jara como productor general y bajo la dirección musical de Israel Núñez.
La grabación y mezcla del material fueron realizadas por Gerónimo Labrada, un ingeniero con amplia experiencia en el ámbito de la música popular y folclórica. Este trabajo se caracteriza por un meticuloso cuidado del sonido y una búsqueda de autenticidad, respetando la tradición musical chilena mientras se incorpora un lenguaje contemporáneo. A lo largo de su carrera, Luis Jara ha mantenido un interés constante por la música chilena, reflejado en su discografía y en sus presentaciones en vivo, donde ha incluido elementos de la balada y la canción popular, así como acercamientos al folclore.
El regreso a la cueca, que es considerado el baile nacional de Chile, representa un acto de reafirmación cultural y exploración artística para Luis Jara. En sus propias palabras, el artista expresa: “Fue reencontrarme con mis raíces después de 27 años. Cantar cuecas con A Los Cuatro Vientos fue emocionante: ellos traen la frescura de una nueva generación y yo la experiencia de toda una vida en la música. Juntos logramos una mezcla que me llena de orgullo”. Además, Luis Jara reflexiona sobre la relevancia de la música chilena en su trayectoria: “Siempre ha estado presente. Aunque me hice conocido por la balada, la música chilena ha sido mi base y mi escuela emocional. Hoy vuelve a ocupar un lugar muy importante en mi vida artística, porque siento la necesidad de volver al origen y cantar lo que me conecta más profundamente con mi gente”.
El artista también comparte sus expectativas sobre el impacto que espera generar en su audiencia: “Espero que sientan orgullo, emoción y alegría. Que se les mueva el corazón, que recuerden sus raíces, y que los jóvenes descubran la belleza de la cueca. Mi anhelo es que este medley los haga decir: ‘Así suena y así se siente Chile’”.
Por su parte, Israel Núñez, quien es voz y pandero del grupo, considera que esta colaboración representa un hito significativo en la historia de A Los Cuatro Vientos: “Hacer esta colaboración es un hito como banda de folclore. Es un privilegio porque admiramos la carrera de Luis, su arte y su música. Poder lograr esta colaboración cuequera y traer de vuelta a Luis Jara al folclore es un paso muy importante”.
Asimismo, Cristóbal Martínez, voz y guitarra del grupo, destaca el proceso creativo que permitió revitalizar estas tres cuecas clásicas: “Estas cuecas son tradicionales del folclore, y decidimos mantener esa esencia. La producción fue intencionadamente simple, sin arreglos modernos, con el objetivo de que sonaran festivas, con energía, pero siempre conservando el aire de cueca tradicional. Logramos que mantuvieran su raíz folclórica y, al mismo tiempo, transmitieran alegría”.
La banda también enfatiza la importancia de acercar este repertorio a nuevas audiencias. Israel Núñez explica: “Hoy, gracias a la tecnología y las plataformas digitales, podemos masificar el folclore y llegar a públicos mucho más diversos. La cueca está logrando ser más transversal, conectando tanto con nuevas generaciones como con generaciones más adultas. Se está volviendo más popular y cercana, derribando estigmas y prejuicios que en algún momento la hicieron decaer en importancia dentro de la cultura chilena”.
Esta colaboración entre Luis Jara y A Los Cuatro Vientos no solo busca revivir la cueca, sino también reafirmar su relevancia en la identidad cultural chilena, recordando que este género musical es un vehículo de conexión y expresión que trasciende el tiempo.