
A principios de 2026, Kika Silva sorprendió al anunciar la finalización de su matrimonio con Gonzalo Valenzuela, un quiebre que, según se ha comentado, no fue traumático. En el programa “La hora de jugar”, Tita Ureta, amiga cercana de Silva, ofreció detalles sobre las razones que llevaron a esta decisión, que se concretó en 2024, un año después de que la pareja se conociera.
Ureta reveló que Kika tenía un fuerte deseo de convertirse en madre, mientras que Gonzalo estaba satisfecho con los hijos que ya tenía. “Directrices que apuntaban hacia distintos horizontes”, comentó Ureta, quien también destacó las cualidades de Silva, describiéndola como una mujer con un instinto maternal muy desarrollado. “Si yo pudiese decirle a una mujer que sea mamá, sería ella”, afirmó.
La animadora de Mega también recordó que Kika siempre ha sido una persona atenta y generosa con sus amigos, mencionando que desde joven ha sido la que cuida de los demás, invitándolos a su casa y preocupándose por su bienestar. Además, Ureta mencionó que Silva había hablado el año pasado sobre su decisión de congelar óvulos para poder ser madre en el futuro.
“Yo creo que los dos remaron lo más que pudieron con esta relación”, expresó Ureta, añadiendo que, aunque ambos intentaron mantener su vínculo, finalmente se dieron cuenta de que sus caminos eran diferentes. “Fue finalmente que uno remó para un lado y el otro para el lado contrario, pero de verdad se remó”, sentenció.
La separación, según Ureta, fue un proceso gradual y no un evento repentino. “No fue que desde enero pasó y se separaron, sino que esto venía de un poco antes, en que ellos llevaban conversaciones de cómo poder remarla”, recordó. A pesar de la ruptura, Tita aseguró que la relación actual entre Kika y Gonzalo es de cariño, destacando que ambos intentaron que su matrimonio funcionara, pero que, al final, lo mejor fue tomar la decisión de separarse.