
Kendra Wilkinson comparte su experiencia en las fiestas de Diddy, mientras el rapero enfrenta graves acusaciones legales por tráfico sexual y conspiración.
Kendra Wilkinson, quien fue pareja del fallecido magnate de Playboy Hugh Hefner, ha compartido su experiencia en las fiestas organizadas por Sean “Diddy” Combs, un rapero y empresario que actualmente enfrenta serias acusaciones legales, incluyendo conspiración y tráfico sexual. Wilkinson, conocida por su participación en el reality show “Girls of the Mansion”, asistió a algunas de estas exclusivas reuniones durante su juventud. En una entrevista en el programa de radio “Kyle and Jackie O Show”, la exmodelo relató que a la edad de 18 años se mudó a la Mansión Playboy, donde se convirtió en compañera de Hefner. Esta experiencia la introdujo al estilo de vida de las élites de Hollywood, lo que la llevó a asistir a las infames fiestas del productor Diddy.
“Recuerdo haber ido a una o dos [fiestas de Diddy], pero, de nuevo, pasé muy bien mi juventud”, comentó Wilkinson al referirse a esa etapa de su vida. A pesar de las graves acusaciones que enfrenta Diddy y su círculo cercano, Wilkinson insistió en que, personalmente, no se sintió afectada ni agredida durante esas fiestas desenfrenadas. “No vi nada realmente malo alrededor. Sexo es sexo, en mi opinión”, afirmó, aunque aclaró que no estaba sugiriendo que hubiera ocurrido algo malo. “Estoy diciendo que nunca me pasó a mí”, agregó.
Cuando la presentadora “O” Henderson le pidió que describiera el ambiente de las fiestas, Wilkinson fue un poco más explícita: “Mira, si vemos Playboy, ya hay chicas topless en la gruta. ¿No sabemos eso?”. Según su percepción, la atmósfera sexualizada era similar a la que vivía en la gran casa que escandalizaba a muchos.
Mientras recuerda sus experiencias con una cierta tranquilidad, Diddy, de 54 años, enfrenta un panorama legal mucho más oscuro. Fue arrestado el 16 de septiembre de 2024, acusado de delitos sexuales, asociación ilícita y transporte interestatal con fines de prostitución. Las autoridades alegan que durante una década organizó reuniones privadas, conocidas como “Freak Offs”, donde supuestamente obligaba a las víctimas, muchas de ellas mujeres traficadas, a participar en actos sexuales grupales, mientras los invitados consumían grandes cantidades de alcohol y drogas.
Entre los artículos incautados durante las redadas en sus propiedades en Miami y Los Ángeles, se encontraron 1,000 botellas de aceite para bebés, lubricantes y otros productos que, según los fiscales, eran utilizados en “elaboradas producciones de actuaciones sexuales”, según reportó CNN. El fiscal del distrito sur de Nueva York, Damian Williams, lidera el caso contra Diddy, quien es señalado de haber “dirigido y utilizado su imperio empresarial bajo su control para llevar a cabo actividades delictivas, incluidos trabajos forzados, secuestros, incendios provocados, sobornos y obstrucción de la justicia”.
Las autoridades federales sugieren que Diddy utilizaba su poder e influencia para atraer a jóvenes bajo el pretexto de relaciones románticas y promesas de oportunidades profesionales, solo para explotarlas sexualmente en eventos organizados a gran escala. Actualmente, Diddy se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se le ha negado la libertad bajo fianza en varias ocasiones. Sus abogados habían propuesto una fianza de 50 millones de dólares, pero esta fue rechazada por el juez encargado del caso, dada la gravedad de las acusaciones y el riesgo de fuga. Hasta el momento, Combs no ha declarado culpable.