
El Jordan 23 enfrenta un litigio con Nike por el registro de su nombre artístico. El artista busca nuevas ideas para cambiar su nombre. ¿Qué sugerencias tiene?
Un revés judicial significativo ha enfrentado el artista de música urbana conocido como El Jordan 23, cuyo nombre real es Jordan Carrasco. Este contratiempo se origina a raíz de una demanda presentada por la reconocida compañía Nike, que ha impugnado el intento de Carrasco de registrar su nombre artístico en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual.
En un video publicado en su cuenta de TikTok, Carrasco abordó la situación, manifestando su descontento y frustración. En el clip, se puede observar que el artista se muestra claramente molesto por el litigio en curso con la empresa estadounidense. Durante su intervención, Carrasco comentó: “Están pegando un grito al aire y quieren que me cambie el nombre”, lo que sugiere que considera la demanda como un intento de Nike de forzarlo a modificar su identidad artística. A pesar de la seriedad del asunto, el artista se permitió hacer una broma sobre la situación, insinuando que podría ser Nike quien debería cambiar su nombre.
En un tono más serio, Carrasco continuó diciendo: “Hablando en serio, mi gente, voy a tener que cambiarme el nombre, así que denme ideas. Los voy a estar leyendo los comentarios. Por favor, que tengo que cambiarme el nombre rápido”. Esta declaración refleja la urgencia que siente ante la posibilidad de tener que modificar su nombre artístico debido a la acción legal emprendida por Nike.
Es relevante mencionar que en Chile, Nike tiene registradas varias marcas, incluyendo “Jordan”, “Michael Jordan” y “Air Jordan”. Estas marcas abarcan una amplia variedad de productos, que van desde relojes y joyería hasta bolsos, mochilas y equipos deportivos. La protección de estas marcas es fundamental para la compañía, lo que explica su interés en el litigio contra Carrasco, quien ha adoptado un nombre que podría generar confusión en el mercado.
La situación de El Jordan 23 pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los artistas en el ámbito de la propiedad intelectual, especialmente cuando sus nombres o marcas pueden ser similares a los de empresas establecidas. La resolución de este litigio podría tener implicaciones significativas tanto para el artista como para la compañía, en un contexto donde la identidad y la marca personal son cruciales para el éxito en la industria musical.