Un ciudadano australiano fue deportado de Estados Unidos a pesar de tener una visa de trabajo válida y haber residido legalmente en el país durante más de cinco años. Según un informe de The Guardian, el individuo, identificado como Jhonatan —su nombre completo no fue revelado por razones de seguridad— regresaba a Estados Unidos tras asistir al memorial de su hermana en Australia. A lo largo de su vida, Jhonatan había viajado al país norteamericano en al menos 20 ocasiones con la misma visa, sin haber enfrentado problemas anteriormente. Sin embargo, su experiencia en esta ocasión fue drásticamente diferente.
Incidente en el aeropuerto de Houston
Al llegar al aeropuerto de Houston, donde debía hacer una escala antes de continuar hacia California, Jhonatan fue separado del resto de los pasajeros por el personal de migraciones. Fue llevado a una sala de espera secundaria, donde se encontró con un grupo de personas, la mayoría de las cuales eran de Sudamérica, aunque también había individuos de Alemania, Reino Unido y Canadá.
Durante el proceso de control, los agentes le informaron: “Sabemos que tienes dos teléfonos. Hemos estado rastreando tus llamadas. Sabemos que vendes drogas”. Jhonatan negó las acusaciones, afirmando que solo poseía un teléfono y que no estaba involucrado en el consumo o venta de drogas. A pesar de su solicitud de hablar con un abogado, le respondieron que “no tenía derechos”, según su relato a The Guardian.
Los agentes le exigieron que entregara su teléfono y su smartwatch. En medio de su confusión, uno de los funcionarios le habría insultado, preguntándole: “¿Eres sordo o simplemente retardado?”. Posteriormente, otro oficial lo interrogó, sugiriendo que Jhonatan estaba asociado con personas “con las que no debía trabajar” y cuestionó el motivo por el cual llevaba un ánfora vacía para transportar las cenizas de su hermana, llegando incluso a solicitar la intervención de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
Deportación y cancelación de visa
En un intento por aclarar su situación, Jhonatan explicó a los funcionarios que había estado viviendo en Estados Unidos durante varios años. Sin embargo, uno de los agentes le respondió que esto demostraba una “intención de quedarse” y que no poseía el tipo de visa adecuado, a pesar de que había entrado y salido del país en múltiples ocasiones con el mismo documento.
Finalmente, Jhonatan fue informado de que su visa había sido cancelada y que no podría ingresar a Estados Unidos durante un período de cinco años, ni siquiera como pasajero en tránsito. Se le solicitó firmar un documento de deportación bajo el cargo de no tener una visa válida. The Guardian Australia tuvo acceso a este documento.
Antes de su vuelo de regreso, un oficial le comentó: “Trump está de vuelta; estamos haciendo las cosas como siempre se debieron hacer”. En Estados Unidos, su pareja, quien también pidió no ser identificada, esperaba noticias sin saber lo que había sucedido. Ella expresó su preocupación, diciendo: “Mi pensamiento fue si acaso el avión se había estrellado”. Después de estar detenido más de 36 horas sin acceso a su teléfono, Jhonatan finalmente le comunicó que lo estaban enviando de vuelta a Australia.
Jhonatan tenía un departamento y un trabajo formal en Estados Unidos. Para su viaje, había empacado solo un par de mudas de ropa, ya que planeaba regresar pronto a su hogar con su novia en Norteamérica.
Casos similares y advertencias
Este incidente se suma a otros casos reportados en los últimos meses, donde ciudadanos de Reino Unido, Alemania y Canadá también han sido detenidos, interrogados y deportados a pesar de contar con visas válidas. El sitio web gubernamental australiano Smartraveller advierte a los viajeros que una visa válida “no garantiza la entrada a Estados Unidos”. Las autoridades estadounidenses tienen amplias facultades para decidir sobre la elegibilidad de una persona para ingresar al país y pueden determinar que alguien es inadmisible por cualquier motivo, según la legislación estadounidense.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. fue consultado sobre el caso, pero se negó a comentar, afirmando: “No podemos responder preguntas sobre algo cuya veracidad no podemos verificar. Igual que no puedo confirmar la existencia de pie grande”.

