
El presidente de Argentina, Javier Milei, recibirá la ciudadanía italiana durante su tercera visita a Italia, un acto que se basa en el principio jurídico del ius sanguinis, que permite a las personas obtener la nacionalidad de sus antepasados. En el caso de Milei, su abuelo era originario de Calabria. Además de este reconocimiento, el mandatario se reunirá con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Milei y su conexión con Italia
Durante su discurso en Roma, en la sede del diario Il Tempo, Milei expresó: “Desprecio al Estado, estoy en él para destruirlo, para reducirlo a sus términos mínimos y por eso creé un Ministerio de Desregulación”. Este comentario se realizó tras recibir un premio de la Fundación Milton Friedman. En la misma ocasión, Milei elogió al ministro argentino de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien describió como “el Ministro de la Felicidad”, destacando que un día eliminó 44 regulaciones de precios, lo que lo llevó a abrazarlo como si hubiera marcado un gol.
La ciudadanía italiana para Milei
Según el medio italiano Il Post, la decisión del gobierno italiano de otorgar la ciudadanía a Milei es una estrategia diplomática de Meloni para fortalecer las relaciones políticas entre Argentina e Italia. En un contexto donde se anticipa la asunción de Donald Trump y el posible establecimiento de nuevos aranceles por parte del gobierno estadounidense, Italia busca diversificar sus relaciones comerciales con América del Sur.
El gobierno italiano también otorgará la ciudadanía a Karina Milei, hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia, quien acompaña a Javier en su visita a Italia. De acuerdo con Il Messaggero, el proceso para la ciudadanía de Milei ha estado en marcha durante varios meses. En su primera visita a Italia en febrero, Milei compartió con Meloni la historia de sus abuelos calabreses que emigraron a Argentina, lo que llevó a las autoridades italianas a investigar su ascendencia, proceso que ahora se ha completado.
El abuelo de los Milei, Francesco ‘Ciccio’ Milei, emigró de Cosenza a Argentina en 1926, a la edad de 8 años. Javier y Karina son descendientes de Norberto Horacio Milei, el hijo mayor de ‘Ciccio’. Aunque Milei no es el primer presidente argentino con doble ciudadanía italo-argentina, sí será el primero en obtenerla durante su mandato. El expresidente Mauricio Macri también tiene raíces italianas, pero ya había completado el trámite antes de asumir la presidencia.
La Constitución argentina no prohíbe que el presidente tenga doble nacionalidad, siempre que haya nacido en territorio argentino o sea hijo de un ciudadano nativo.
Reuniones y búsqueda de inversiones
El presidente Milei permanecerá en Italia hasta el domingo. En su agenda, el primer evento fue una reunión con empresarios italianos, donde se encontró con Jakob Stausholm, CEO de la multinacional británica-australiana Río Tinto Group, que recientemente anunció una inversión de 2500 millones de dólares para la explotación de un yacimiento de litio en la provincia de Salta, en el marco del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones).
Posteriormente, Milei se trasladó al Palacio Chigi para reunirse con Meloni, marcando su quinta reunión. En este encuentro, se espera que Milei reciba formalmente su nueva ciudadanía. Los mandatarios se habían visto por última vez el 20 de noviembre en la Casa Rosada, donde expresaron su disposición a crear una alianza en un mundo occidental que, según ellos, se encuentra “en un manto de tinieblas”.
La reunión de hoy duró aproximadamente una hora y, según un comunicado del gobierno italiano, “ofreció la ocasión de revalidar la común voluntad de reforzar ulteriormente la ya sólida asociación bilateral”. Se prevé que en los próximos meses se concluya un Plan de Acción 2025-2030 que profundice en áreas de interés mutuo.
Durante la reunión, Meloni expresó el deseo de Italia de aumentar “su propia presencia económico-comercial en Argentina, a partir de sectores como el energético y de alto valor añadido”. Además, ambos mandatarios coincidieron en la importancia de la cooperación judicial y la seguridad, especialmente en la lucha contra la criminalidad organizada internacional.