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El tropiezo de Jani Dueñas en Viña: ¿un accidente o un escenario incompatible?

Jani Dueñas y el renacer del Monstruo: traumas y risas en Viña del Mar.
Jani Dueñas y el renacer del Monstruo: traumas y risas en Viña del Mar.

La comediante Jani Dueñas tuvo un paso complicado por el Festival de Viña del Mar en 2019, un evento que, a pesar de su trayectoria, no resultó como se esperaba. Dueñas, conocida por su trabajo como titiritera y su participación en programas como 31 minutos, El club de la comedia, y La divina comida, llegó a la Quinta Vergara con un currículum que la posicionaba como una de las figuras más destacadas de la comedia femenina en Chile. Su rutina de stand-up, Grandes fracasos de ayer y hoy, había sido seleccionada por la revista Time como una de las diez mejores de 2018, lo que aumentó las expectativas sobre su presentación en el festival.

Sin embargo, la noche del último martes de febrero, tras una actuación memorable de Marc Anthony, el ambiente se tornó hostil para Dueñas. A pesar de ser considerada una garantía de risas, su actuación fue recibida con abucheos, lo que la llevó a abandonar el escenario de manera abrupta. En un intento de mantener la compostura, dijo: “Sigan viendo a quienes quieren ver, yo me voy al bar de donde salí con mi show”, antes de retirarse.

Al día siguiente, en una entrevista con el programa Échale la culpa a Viña, Dueñas expresó su sorpresa por la reacción del público, afirmando que “no esperaba lo que me pasó anoche” y que su propuesta “no calzó con lo que la gente esperaba, no éramos compatibles”. Reconoció que tal vez no era el escenario adecuado para ella, intentando encontrar una justificación para la crítica que recibió. En los medios, se la acusó de ser “fome” y de haberse lanzado contra niños y hombres, lo que generó un debate sobre su estilo y su presentación.

Tres meses después de su actuación, Dueñas compartió más detalles sobre su experiencia en el festival. Reveló que la organización la contactó con poco tiempo de antelación y que, a pesar de las expectativas de sus colegas, ella no se sentía lista para el desafío. “No es mi lugar, no estoy lista, es muy poco tiempo dos veces”, comentó, reflexionando sobre su decisión de aceptar la invitación. A pesar de sus dudas, se dejó llevar por la confianza que le brindaron sus compañeros, pero al final, su actuación no fue la esperada.

En una metáfora sobre su experiencia, Dueñas comparó su actuación con “un accidente. A un choque en moto contra un árbol”, describiendo el momento como un “shock” que la llevó a un estado de protección. La reacción del público fue devastadora, y ella misma admitió que “es atroz, es un mar de rechazo y de violencia”. Tras el evento, decidió cerrar sus redes sociales y se tomó un tiempo para recuperarse, pasando varios días en cama y luego refugiándose en un hotel al sur del país.

Durante su proceso de sanación, Dueñas reflexionó sobre su preparación para el festival, reconociendo que no había ensayado lo suficiente para un escenario de tal magnitud. “Preparé una rutina que sentí que era un poquito más transversal que la que hago siempre”, explicó, y admitió que su error fue no haber probado su material en un público más diverso. Cuando sintió el rechazo, también lo rechazó a ellos, lo que complicó aún más su experiencia.

A casi cinco años de su presentación, Dueñas ha vuelto a los escenarios, aunque el impacto de su actuación en Viña aún la afecta. En una conversación con Ignacio Franzani para Creadores de Canal 13 Radio, reflexionó sobre cómo, aunque su vida profesional no cambió drásticamente, el evento dejó una huella emocional significativa. Al intentar ver el festival nuevamente, se dio cuenta de que no podía soportarlo, describiendo su experiencia como “la bomba y los helicópteros del trauma”. Reconoció que el estrés postraumático que le generó su actuación en Viña es algo que aún enfrenta, y que su regreso a ese escenario dependería de un cambio significativo en su vida y en su capacidad para superar el trauma.

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