Iván Zamorano y su familia inician una nueva etapa en Madrid, enfocándose en el futuro de sus hijos y disfrutando de la cultura local. Amor y nuevas oportunidades.
Iván Zamorano, el destacado exfutbolista chileno, ha iniciado una nueva etapa en su vida al dejar atrás su residencia en Miami, Estados Unidos, donde vivió durante ocho años. Junto a su esposa, María Alberó, y sus hijos, el exdelantero de la selección chilena ha tomado la decisión de trasladarse a Madrid. Este cambio de ubicación se centra en el desarrollo y los proyectos personales de sus hijos menores, Mía Pascale e Iván Jr., marcando así un momento significativo en la vida familiar de Zamorano.
El anuncio sobre su mudanza fue realizado a principios de agosto, momento en el que Iván Zamorano explicó las razones que lo llevaron a dejar la ciudad estadounidense. La educación y el crecimiento de sus hijos fueron factores determinantes en su decisión. Mía ha comenzado su trayectoria en una universidad local, mientras que su hijo Ivancito está persiguiendo una carrera en el fútbol, siguiendo el legado de su padre. Esta transición se presenta como un paso natural para la familia Zamorano.
Desde su llegada a Madrid, Iván ha documentado las primeras semanas de su nueva vida a través de sus redes sociales, compartiendo momentos familiares y actividades cotidianas. El matrimonio ha estado disfrutando de la oportunidad de explorar la cultura y el entorno local, lo que ha contribuido a fortalecer su vínculo en este nuevo contexto. En una de sus salidas recientes, visitaron las reconocidas Bodegas Muga y Marqués de Riscal, experiencias que han añadido un toque de alegría a su nueva vida en España.
Además, Iván Zamorano aprovechó la ocasión para dedicar un emotivo mensaje a su esposa María Alberó en Instagram. En una publicación que mostraba al matrimonio en las bodegas, rodeados de un hermoso paisaje de viñedos, incluyó la frase “Amor eterno”, subrayando su amor y compromiso tras años de vida en pareja.
La mudanza de Iván Zamorano y su familia a Europa no solo implica un cambio de residencia, sino que también representa una renovada esperanza y un impulso hacia nuevas oportunidades. La familia parece estar preparada para enfrentar los desafíos y experiencias que les depara este emocionante nuevo capítulo en sus vidas.

