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El fenómeno viral del “Hoedown Throwdown”: cómo una coreografía cambió la cultura juvenil sin previo aviso

Descubre el inesperado origen de la icónica coreografía de "Hoedown Throwdown".
Descubre el inesperado origen de la icónica coreografía de "Hoedown Throwdown".

La película juvenil Hannah Montana dio origen a uno de los fenómenos coreográficos más singulares de la década. No hubo un éxito radial que lo anticipara, ni una superestrella del pop que impusiera la tendencia. Se trató de una secuencia de pasos aparentemente simples, con un aire country y un ritmo urbano, que llevaron a miles de jóvenes alrededor del mundo a repetir un movimiento conocido como “Hoedown Throwdown”. En el centro de esta explosión cultural se encontraba Jamal Sims, el coreógrafo que, contra todo pronóstico, había creado la rutina de baile antes de que la canción existiera.

El origen de la coreografía

El génesis de este fenómeno no siguió el proceso de creación habitual. Cuando Sims recibió el encargo de diseñar la coreografía, el director Peter Chelsom, familiarizado con su trabajo en la franquicia Step Up, le dio una indicación clara: debía concebir una coreografía ambientada en Nashville. En una entrevista con People, Sims comentó que la consigna era poco convencional. “La canción aún no se había escrito, solo sabían que trataría de un número musical con cierto tono country”, explicó. A partir de ahí, comenzó a imaginar una coreografía inspirada en los “gritos de apoyo”, una técnica habitual en la música que permite al público responder físicamente al ritmo. Para orientarse, tomó como referencia estilos como “London Bridge” de Fergie y “Hollaback Girl” de Gwen Stefani. Sin tener la letra completa, el creativo invirtió el proceso: primero vinieron los pasos, luego las palabras. “El ‘Hip-hop it, Hawk in the sky’, eso yo estaba creando mientras ellos simplemente escribían. Como, ‘Bueno, esto parece un halcón’, ¿sabes? Y así se hizo la canción. Una locura”, relató Sims.

El impacto viral

La viralización de la coreografía fue rápida; niños, adolescentes e incluso adultos recrearon y compartieron sus versiones a través de redes sociales, eventos escolares y festivales. “Fue una cosa alocada en el mundo”, dijo Sims. A pesar de su sencillez, logró conectar con un público muy joven. En este sentido, Sims comprobó la efectividad de la coreografía a través de su sobrina Haven, de dos años, quien aprendió toda la secuencia. Este momento le hizo reconocer que algo extraordinario había sucedido con esa pieza coreográfica.

Relación profesional con Miley Cyrus

La relación profesional entre Sims y Miley Cyrus, la protagonista de la película, nació durante el rodaje, donde él tuvo tiempo para ensayar con la actriz. Sin embargo, la experiencia fue eficaz y reveladora. Sims elogió la rapidez con la que Cyrus absorbía el contenido. “Miley es como una computadora. Ella entiende, es buena… Lleva mucho negocio, juego”, comentó. La artista no solo comprendía los movimientos, sino que también incorporaba un estilo personal distintivo. Según Sims, su mente dominaba lo que necesitaba, pero requería guía. Durante el rodaje, Cyrus asumió la soltura del papel de líder en el baile, mostrando una confianza escénica que llamó la atención del coreógrafo. Esto dio pie a una colaboración más profunda, siendo convocado para dirigir y coreografiar el Wonder World Tour en 2009, donde Cyrus comenzaba a dejar atrás su personaje infantil para mostrarse como una joven adulta. Sims explicó que la gira le permitió experimentar con un estilo coqueto y atrevido: “Subí a una Harley, volamos por todas partes. Me zambullí en un pozo… Estaba dispuesta a todo. Me encantaba ella. Era intrépida”.

Formación y evolución artística

La formación autodidacta de Sims y su evolución artística tienen una historia atípica. Descubrió su pasión por la danza tras asistir a una obra de teatro donde su primo interpretaba a Michael Jackson en El Espantapájaros de El Mago de Oz, un mensaje que lo marcó profundamente. Nunca tomó clases de danza en su infancia o adolescencia, aprendió viendo videos musicales en MTV. “Esa fue mi preparación”, afirmó. Ya dentro del circuito profesional, estudió distintos estilos de danza, sus fundamentos, orígenes culturales y técnicas. Su contacto con coreografías de Europa y otras regiones amplió su perspectiva artística, permitiéndole incorporar diversas influencias a su propio estilo. Considera esencial que un bailarín moderno domine múltiples estilos: “Mucha gente llega a Los Ángeles y queda sola en una clase. Y, como bailarín, ahora es necesario tener habilidades”.

Proyectos clave en su carrera

Más allá de su trabajo en Hannah Montana, Sims ha construido colaboraciones destacadas junto a figuras como Jennifer Lopez, Madonna y Usher. En cine, coreografió la versión de Aladdin con Will Smith y trabajó con Lin-Manuel Miranda en el equipo de dirección de Disney para Encanto. Sobre Aladdin, expresó que es una de sus películas favoritas y que abordar el primer desafío de la animación fue una disciplina que le permitió explorar movimientos imposibles en la realidad. “En la animación podemos hacer que los personajes humanos salten alto. Ellos pueden alcanzar lejos”, comentó. Un hito reciente en su carrera fue el espectáculo del Rey León en el Hollywood Bowl por el 30.º aniversario del clásico, de lo cual se siente orgulloso por haber sido parte de una producción “icónica y legendaria”. Además, para quienes inician en la danza, recomienda no limitarse a las plataformas digitales. “TikTok es una única forma de expresar tu danza; puedes ir a espectáculos en vivo o teatro. Sugiero que intentes hacerlo todo”, manifestó. En un futuro, la industria exige preparación integral, y la versatilidad, el conocimiento y la capacidad de adaptarse a diferentes formatos son cualidades que buscan quienes desean insertarse y destacar en la actual industria del entretenimiento.

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