Esta noche en “Only Fama”, Gissella Gallardo se sinceró y conversó con Fran García-Huidobro sobre su reconciliación con su esposo, Mauricio Pinilla, un proceso que describió como largo y complejo. Fue a comienzos de este mes que la periodista confirmó que junto al exfutbolista habían retomado su relación, después de tres años de separación. En este contexto, la panelista de “Hay que decirlo” compartió que ambos habían ingresado a terapia, aunque el objetivo de este proceso no era la reconciliación, sino mejorar la salud emocional de Pinilla.
Gissella Gallardo explicó: “Él siempre fue el de la idea de pedir ayuda, lo intentó un par de veces, fue esporádicamente a algunos doctores, no le resultó. Al final la última fue como la vencida. Me pidió ayuda y, obviamente, soy persona, tengo sentimientos, es el papá de mis hijos”. La periodista también mencionó que sus hijos habían sufrido mucho y deseaban tener un padre que estuviera bien, sano y feliz. “Mis niños habían sufrido mucho y querían un papá bien, sano, contento, feliz de nuevo, encantando con la vida”, expresó.
Posteriormente, Gissella habló sobre la “lucha interna” que enfrentaba el exfutbolista, refiriéndose a su deseo de ser una mejor persona. “Él me contaba que en momentos él se miraba al espejo y no le gustaba el Mauricio que veía”, relató. La periodista destacó que su decisión de ayudar a Pinilla fue motivada por el deseo de mejorar su situación, y que poco a poco las cosas fueron cambiando, lo que la llevó a sentirse nuevamente atraída por él. “Esto nació netamente por ayudarlo a él y de a poco se fueron dando las cosas y como que me volví a encantar”, afirmó.
Además, Gissella subrayó la importancia del compromiso de Mauricio Pinilla para reformar su familia y salir adelante. “Si uno no ve a alguien comprometido con las ganas de reformar esta familia, con las ganas de salir adelante y todo, por él, por los niños, por mí, por nosotros, no lo hubiese aceptado”, aseguró. En este sentido, Fran García-Huidobro mencionó que Gissella había visto al exfutbolista en su peor momento.
La periodista también compartió una reflexión personal, afirmando: “Nadie sabe lo que yo he pasado (…) Pero sí me deja muy tranquila que mi papá, desde su cielo, está inmensamente orgulloso de mí”. A pesar de las críticas que ha recibido, Gissella se mostró tranquila con la decisión que tomó. “Tengo millones de críticas, mensajes mala onda. Sabía la repercusión de personas que quizás podían referirse al tema. Que les gusta, que no les gusta. Yo estoy tranquila con mi decisión y creo que esta decisión que yo tomé de mi familia ha salvado más vidas, más que destruirlas”.

