
La periodista Gissella Gallardo ha compartido a través de su cuenta de Instagram una situación angustiante relacionada con su inversión en propiedades en el centro de Santiago. La comunicadora ha enfrentado una experiencia negativa con una arrendataria que dejó de cumplir con sus obligaciones de pago, lo que ha resultado en una considerable deuda y daños en el inmueble.
Detalles de la situación
En una entrevista con Las Últimas Noticias, Gissella Gallardo explicó que la arrendataria, quien es de nacionalidad venezolana, había alquilado un departamento en la comuna de Estación Central hace aproximadamente ocho meses. En ese momento, la arrendataria presentó a su hermano como aval. Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse cuando, hace tres meses, dejó de pagar el arriendo, que era de $260.000 mensuales.
La periodista relató que, ante la falta de pago, el corredor de propiedades intentó comunicarse con la arrendataria para que desocupara el inmueble, pero no obtuvo respuesta. Cuando la corredora se presentó en el lugar, descubrió que la arrendataria ya no residía allí.
Condiciones del departamento
Gallardo comentó que la arrendataria había comenzado a retirar sus pertenencias de manera gradual, eligiendo horarios en los que los conserjes del edificio estaban dormidos. Para acceder al departamento, fue necesario romper la cerradura. Al entrar, la periodista se encontró con un panorama desolador: “Todo estaba a mal traer. Las condiciones en que lo dejaron: las puertas rotas, la alfombra asquerosa, las paredes también. Tenía un mueble para poner el televisor que lo había dejado ahí y estaba roto. Hasta las cañerías estaban rotas. Puros destrozos. Dejaron unas cosas, como salieron escondidos, se llevaron las cosas más pequeñas. Horrible todo“, expresó.
Impacto financiero
La situación ha tenido un impacto financiero significativo para Gissella Gallardo. Ella mencionó que ha tenido que hacerse cargo del dividendo del departamento, que se suponía debía ser cubierto con el arriendo, además de asumir el pago de las cuentas que la arrendataria había dejado pendientes. “Me he tenido que hacer cargo del dividendo, que se supone que se pagaba con el arriendo, y ahora, además, pagar todas las cuentas que adeuda (…). Casi se me cae el pelo“, comentó la periodista.
Además, Gallardo indicó que los costos de reparación del departamento para poder arrendarlo nuevamente son elevados, estimando que ascienden a casi tres millones de pesos. A pesar de las dificultades, expresó que ha logrado cubrir estos gastos hasta el momento.
La situación de Gissella Gallardo pone de manifiesto los riesgos que pueden enfrentar los propietarios al arrendar sus propiedades, así como las complicaciones que pueden surgir en el proceso de arrendamiento.