
El notero del matinal Contigo en la Mañana (CHV), Gino Costa, ha denunciado que la organización del Festival de Viña del Mar impuso una medida sin precedentes a los medios de comunicación, en el contexto de la suspensión de la tercera jornada del evento. Durante su intervención en pantalla, Costa informó que aproximadamente 8 mil personas lograron ingresar a la Quinta Vergara a pesar de un corte de luz masivo que afectó a gran parte del país. La organización del festival intentó proporcionar agua, comida y acceso a baños mientras se evaluaba la posibilidad de suspender el espectáculo.
Detalles de la suspensión del evento
Aproximadamente a las 20:30, se filtró la noticia de la suspensión del evento, lo que provocó que la multitud comenzara a ser despachada. Esta situación generó una ola de indignación entre los asistentes, quienes expresaron su descontento a gritos. Sin embargo, esta escena de caos y frustración no fue capturada por las cámaras de televisión, ya que la organización del festival prohibió a los medios grabar lo que estaba ocurriendo.
Restricciones impuestas a los medios
Gino Costa relató que los periodistas fueron obligados a ingresar por un acceso lateral de la Quinta Vergara, mientras que el público salía por otro sector. En su denuncia, Costa afirmó: “A nosotros, como nunca, no nos dejaron grabar al interior de la Quinta, pese a que es un acto que está permitido”. Aclaró que, aunque tenían la posibilidad de grabar en los alrededores, se les prohibió hacerlo durante la jornada del evento.
El periodista continuó explicando que la prohibición de grabar se debió a que la organización no quería que se documentara el descontento de la multitud, que se cuestionaba: ‘¿por qué nos dejaron pasar, si no podemos movernos?’. Costa aseguró que esta decisión fue una instrucción del equipo de comunicaciones del Festival, que impidió grabar en el área donde se producía la aglomeración de personas indignadas.
Implicaciones de la prohibición
El comunicador lamentó que no se permitieran transmisiones en vivo, a pesar de que había una cadena nacional informando sobre la situación. “Había una prohibición de informar lo que ocurría al interior de la Quinta Vergara, que fue básicamente atarnos de manos. No podíamos decir ni transmitir absolutamente nada”, concluyó Costa. Esta situación ha generado un debate sobre la transparencia y la libertad de prensa en eventos de gran magnitud como el Festival de Viña del Mar.