
A casi tres décadas de la muerte de Kurt Cobain, su tío Gary ha reavivado la controversia sobre las circunstancias de su fallecimiento, sugiriendo que el músico pudo haber sido asesinado.
En declaraciones al diario británico Daily Mail, Gary Cobain criticó la investigación realizada en 1994, calificándola de “descuidada” y reafirmando su creencia de que su sobrino no se quitó la vida. Kurt Cobain, líder de la influyente banda Nirvana, fue encontrado muerto el 8 de abril de 1994 en su casa de Seattle, con una herida de bala que la autopsia determinó como autoinfligida. Sin embargo, Gary mencionó que su padre, Leland Cobain, abuelo del artista, también tenía dudas sobre la versión oficial de los hechos.
“Debería haber habido huellas por toda el arma. La escopeta medía 45 pulgadas de largo, no creo que yo mismo pudiera alcanzarla”, cuestionó Gary, sugiriendo que la escena del crimen no concuerda con un suicidio típico. Estas afirmaciones surgen en el contexto de un reciente informe privado revisado por pares, que respalda las dudas sobre la muerte de Cobain y plantea inconsistencias en los patrones de sangre encontrados en la escena.
El investigador Bryan Burnett, autor del estudio, señaló que las manchas en el pantalón y la camisa de Cobain no coinciden con lo que se esperaría en un suicidio. Además, el informe sugiere que el cuerpo pudo haber sido movido después del disparo, aunque esta interpretación no cuenta con respaldo oficial. En cuanto a la presencia de drogas en el organismo del músico, los autores del estudio especulan que podrían haber sido administradas por terceros, aunque no hay pruebas concluyentes que respalden esta teoría.
A pesar de estas nuevas afirmaciones y análisis, el Departamento de Policía de Seattle ha reiterado su postura, afirmando que “Kurt Cobain murió por suicidio en 1994”. Las autoridades han añadido que el caso permanece cerrado y no hay planes para reabrirlo, dado que no se ha presentado nueva evidencia que justifique una nueva investigación.