Gabriel Urzúa, conocido por su papel como Robin en la teleserie Generación 98 de Mega, ha compartido sus reflexiones sobre la representación de personajes homosexuales en la televisión chilena. En el podcast Reyes del drama, el actor se refirió a su personaje, que es abiertamente gay y se caracteriza por su alto sentido del humor, destacando la importancia de normalizar la diversidad en la sociedad. Urzúa expresó que construyó a Robin “desde una visión no separatista, no veo la diferencia”, enfatizando que es fundamental hacer el ejercicio de reconocer que las personas son muy parecidas entre sí. Además, mencionó sentirse “súper acogido por la comunidad (LGBT)” y mostró satisfacción por la cercanía que ha surgido de manera orgánica.
Reflexiones sobre la representación en televisión
El actor también abordó la representación de personajes homosexuales en la televisión de los años 90, refiriéndose a personajes que consideró “caricaturescos”, como el peluquero Cochiguaz en el programa Jappening con ja. Urzúa optó por restarle gravedad a este tema, afirmando: “Me dan harta risa”. Reconoció que, aunque la televisión de esa época presentaba un Chile que consideraba “terrible”, como en el caso de Morandé con Compañía, también encontraba entretenimiento en esos contenidos.
El humor y la crítica social
En una anécdota, Urzúa mencionó un sketch de El Muro con Gonzalo Cáceres, donde este último aparece vestido de Mario Bros persiguiendo a un personaje vestido de callampa. Urzúa lo describió como “una genialidad total”, lo que provocó carcajadas en Kike Morandé. A pesar de su risa, el actor se mostró levemente conflictuado, comentando: “Hay algo que veo como híbrido entre me río y no”. También reflexionó sobre cómo sus amigos se ríen de ser gay, sugiriendo que si se toma el tema con seriedad, no se puede crear un personaje divertido que represente a la comunidad.
Sobre el encasillamiento y la iconicidad
Urzúa se cuestionó sobre el encasillamiento en ciertos estereotipos de personajes, afirmando: “No lo sé, me lo he preguntado”. Agradeció la oportunidad de haber interpretado a Robin, aunque no se considera a sí mismo como el creador de un personaje icónico. Sin embargo, reconoció que muchas personas le han comentado sobre la importancia de su papel. “Si fuese así, la raja y si eso me da una posibilidad laboral, la raja”, reflexionó sobre el impacto de su personaje en su carrera.
En cuanto al encasillamiento, Urzúa expresó que no le preocupa, afirmando: “si en la tele tengo que ser como el ‘Quico’, ochenta años haciendo el Robin, filo, me da lo mismo”. Su enfoque se centra en la posibilidad de seguir trabajando en la industria, independientemente del tipo de personaje que le ofrezcan.

