La fugazza es un plato emblemático de la cocina italiana, especialmente apreciado en Argentina, donde ha alcanzado un estatus icónico dentro de la gastronomía porteña. Este alimento tiene sus raíces en la focaccia italiana, que se caracteriza por ser una pizza sin salsa de tomate, y se cubre principalmente con una generosa cantidad de cebolla caramelizada, lo que le otorga un sabor inconfundible y un aroma muy característico. La fugazza es ideal para reuniones familiares o como aperitivo en eventos, y su sencillez permite que todos puedan disfrutarla sin complicaciones.
Características de la fugazza
La preparación de la fugazza tiene muchas variantes, pero la forma más básica consiste en una masa suave y esponjosa que se cubre con cebolla cortada en juliana, aceite de oliva, sal y pimienta. En algunas versiones, se añade queso mozzarella, lo que da lugar a la famosa “fugazzeta”. Esta receta es rápida y fácil de hacer, ideal para quienes desean disfrutar de un delicioso plato sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
Receta sencilla de fugazza
La receta sencilla de la fugazza destaca por su textura. Se basa en una masa que se hornea hasta que adquiere un color dorado y un aroma irresistible, convirtiéndose en la opción perfecta para quienes buscan una alternativa casera con resultados de calidad.
Tiempo de preparación y porciones
El tiempo total de preparación de la fugazza es de aproximadamente 1 hora y 30 minutos, desglosado de la siguiente manera:
– Preparación: 15 minutos
– Reposo: 45 minutos
– Cocción: 10-20 minutos
Esta receta rinde aproximadamente 4 generosas porciones.
Valor nutricional
Es importante señalar que el valor nutricional de cada porción puede variar. Cada porción contiene aproximadamente:
– Calorías: [valor estimado]
– Grasas: [valor estimado]
– Carbohidratos: [valor estimado]
– Proteínas: [valor estimado]
Estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados y las cantidades por porción.
Conservación de la fugazza
La preparación de la fugazza puede conservarse en la heladera por hasta 2 días. Para recalentarla, es preferible utilizar el horno, lo que ayuda a mantener la textura crujiente de las cebollas.

