
La influencia de las plantas trepadoras en el flujo de energía positiva según el Feng Shui.
En el ámbito del Feng Shui, la puerta principal de una vivienda es considerada un elemento fundamental, conocido como la “boca del chi”, que representa el punto de entrada de la energía vital que alimenta el hogar. Esta práctica ancestral china establece que la disposición de los elementos en el hogar puede influir en el flujo de energía y, por ende, en el bienestar de sus habitantes.
Una de las recomendaciones más destacadas en el Feng Shui es evitar la colocación de plantas enredaderas en la entrada de la casa. Según esta filosofía, las enredaderas pueden actuar como un obstáculo que interfiere con la circulación de la energía positiva. La presencia de estas plantas en la puerta de entrada puede ser interpretada como un impedimento para el flujo del chi, lo que podría resultar en un ambiente menos propicio para la armonía y el bienestar.
Además, el Feng Shui desaconseja tener plantas secas o enfermas en el hogar. La creencia sostiene que estas plantas no solo carecen de vitalidad, sino que también pueden atraer energías negativas. En este contexto, se enfatiza que las plantas enredaderas y colgantes no deben ser colocadas en la puerta principal o en el portón de entrada, ya que se considera que asfixian el chi circulante. Esta práctica se basa en la idea de que rodear la entrada con plantas trepadoras puede generar un riesgo significativo, incluso se menciona que podría llevar a la pérdida del hogar.
El Feng Shui también establece otras pautas para mantener un flujo de energía positiva en el hogar. Entre las prohibiciones se encuentran la alineación incorrecta de puertas y ventanas, la ubicación inapropiada de camas y escritorios, la presencia de objetos rotos o dañados, el desorden, y el uso de colores como el rojo o negro que no contribuyan a la armonía del espacio.
Otro aspecto importante a considerar es la ubicación de los espejos en el hogar. Según el Feng Shui, es desaconsejable tener espejos frente a la puerta de entrada, ya que estos reflejan la energía que ingresa, provocando que esta rebote y no permanezca en el interior de la vivienda. Asimismo, se recomienda evitar espejos en el dormitorio, ya que pueden perturbar el descanso y atraer energías inquietantes. Por último, la presencia de espejos rotos es considerada de mal augurio, ya que se cree que multiplican la energía negativa en el entorno.