Este jueves, el reality show “El Internado” vivió un episodio cargado de emociones, marcado por la inesperada renuncia de Etienne Bobenrieth y la llegada del galán español Fabio Agostini. La fiesta, que se tornó en un despliegue de besos y excesos, tuvo a Camila Nash como protagonista, pero la atención se centró rápidamente en el anuncio de Bobenrieth, quien comunicó su salida del programa de manera sorpresiva.
En una reunión en el living, Etienne expresó su pesar por tener que abandonar el reality, señalando que los problemas familiares que lo llevaron a Santiago no se habían resuelto. “Lamentablemente tengo que abandonar ‘El Internado’. Lo super lamento, me hubiese encantado quedarme, a pesar de las diferencias o problemas que uno puede haber tenido aquí. Me llevo muy buenos amigos y amigas”, comentó el participante, quien también deseó lo mejor a sus compañeros y les instó a disfrutar del programa y a mantener la paz entre ellos.
La noticia de su renuncia impactó profundamente a sus compañeros, especialmente a Milo, quien no pudo contener las lágrimas y se aferró a Etienne, expresando que su presencia era fundamental para él. Otros participantes como Blu, Arenita, Adrián y Efrén también mostraron su tristeza ante la partida de Bobenrieth. Tras la emotiva despedida, Milo compartió su desahogo con Adrián, afirmando que nadie podría reemplazar el rol que Etienne ocupaba en la casa, describiéndolo como un “lugar seguro”.
Al día siguiente, la tensión continuó cuando Furia, otra competidora del reality, apuntó directamente a Arenita, sugiriendo que su presencia había influido en la renuncia de Etienne. “Anabelle vuelve a casa”, dijo Furia, insinuando que la salida de Bobenrieth estaba relacionada con la envidia que generaba Arenita. Esta última respondió con firmeza, defendiendo su postura: “Mi único superpoder es ser real y consecuente con lo que pienso y lo que hago. Quiero dedicarle ‘Chuky, el muñeco diabólico’”.
La situación en “El Internado” se ha vuelto más tensa tras la renuncia de Etienne, dejando a los participantes en un estado de incertidumbre y emociones encontradas, mientras el público sigue de cerca los acontecimientos en el programa.

