
Entrar a la casa de Eric Vetro es como sumergirse en el santuario de un ícono de la música. Cada pared parece contar una historia: aquí, un disco de oro que celebra el ascenso de una joven estrella, allá, una guitarra firmada y obsequiada por Shawn Mendes. Si cada cuerda recordara las horas de esfuerzo en su formación vocal, en un rincón se encuentran fotos de artistas que han dejado huella en la historia del cine. Este espacio es un reflejo de décadas dedicadas a afinar las voces más reconocidas del pop y el cine, y respira y encarna el espíritu de quien es, para muchos, el entrenador vocal más solicitado y respetado de Hollywood.
La atmósfera evoca lo que podría ser un pequeño Salón de la Fama del Rock & Roll. En los últimos años, Eric Vetro ha tenido un papel fundamental en la preparación de grandes actores que encarnan íconos musicales en la pantalla. Un ejemplo notable es Angelina Jolie, quien recurrió a él para aprender a cantar ópera como parte del proceso de dar vida a su próxima película biográfica. El entrenamiento intensivo que recibió duró siete meses. Al respecto, compartió The Telegraph sobre su experiencia trabajando con Jolie: “A pesar de que estaba nerviosa por cantar, su pasión por interpretar superó cualquier ansiedad que pudiera tener”.
De manera similar, Timothée Chalamet se preparó para su esperada biografía A Complete Unknown. Vetro explicó: “Trabajamos duro para capturar la esencia de su voz distintiva en la interpretación sin dejar que se convirtiera en una caricatura de él”. Este es uno de los aspectos destacados de la larga carrera de Vetro, quien ha trabajado con algunas de las estrellas más populares de la música y el cine.
Ariana Grande es un ejemplo de su vínculo desde que ella tenía 13 años, lo que le permitió convertirse en una parte integral de su carrera. “Durante ese tiempo, hablaba tanto que mis amigos protestaban: ‘¡Basta ya de esta chica!’”, explicó el entrenador. También recuerda al conocer a Sabrina Carpenter cuando solo tenía 12 años, asistiendo a una clase acompañada de su madre. Ahora, una década después, Carpenter es conocida mundialmente. “Era pequeña, pero tenía ideas inteligentes que iban más allá de su talento”, recuerda Vetro.
La capacidad única de Vetro para adaptar sus enseñanzas a las necesidades y personalidades individuales de sus alumnos lo convierte en una especie de terapeuta. A menudo trabaja para ayudar a sus alumnos a recuperar la confianza perdida tras recibir críticas o burlas públicas. “A veces, cuanto más talento tiene un actor, más inseguro está sobre sus propias habilidades para cantar”, explicó. En una ocasión, Emily Blunt dudaba de su habilidad para interpretar las complejas canciones de Stephen Sondheim en el bosque de 2014. Relató que pidió hablar con el director para explicarle que no podía cumplir con el desafío. No obstante, su insistencia rindió frutos, y recibió elogios por su actuación musical, reavivando la colaboración creativa en El regreso de Mary Poppins (2018), donde nuevamente alcanzó un éxito notable.
El reconocimiento de su experticia técnica es tan amplio que recientemente lanzó una magistral plataforma en BBC Maestro, titulada Sing Like the Stars, que presenta 54 ejercicios distribuidos en 29 lecciones. Aunque está dirigida al público general, resulta satisfactorio saber que incluso quienes buscan mejorar en el karaoke pueden beneficiarse de sus enseñanzas. “Si estoy en un restaurante y escucho a gente cantando Feliz Cumpleaños maravillosamente, pensaré: ‘¡Ajá! ¡Apuesto a que hicieron mi curso!’”, concluyó con humor.