
La importancia del ejercicio físico es innegable. Mejora la salud cardiovascular, fortalece los músculos, reduce el estrés y promueve una mente equilibrada. Entre las múltiples opciones disponibles, correr se destaca por ser accesible, versátil y efectivo. Es una buena noticia que cualquier persona puede convertirse en corredora si sigue un plan de entrenamiento adecuado, adaptado a su capacidad, objetivos y estilo de vida. Desde el primer paso hasta alcanzar una rutina estable, el running puede transformar tu bienestar mental.
Cómo empezar si soy principiante
Si alguien nunca ha corrido o está retomando tras un largo periodo, el proceso puede parecer desafiante. Según explicó Fabiana Hasbani, quien desde hace años acompaña grupos de mujeres, uno de los problemas más comunes es que las personas “solo piensan en el resultado físico”, sin darle valor al entrenamiento. El enfoque obsesivo en el objetivo estético puede llevar a ignorar lo fundamental: “Sostener la actividad física es clave”. En un mundo donde todo parece girar alrededor de la inmediatez y los resultados rápidos, disfrutar del proceso se vuelve difícil. “Lo que cuesta hoy lograr, hacemos”.
Comenzar caminando rápido es una forma de preparar el cuerpo y mejorar la resistencia. De esta manera, se puede empezar. Una vez que la persona se sienta cómoda, podrá combinar intervalos de caminar con el aumento gradual del tiempo dedicado a correr. Este método, además de ser efectivo, reduce el riesgo de lesiones y facilita la adaptación. Invertir en un par de zapatillas cómodas, planear las sesiones y, sobre todo, ser constante son algunas recomendaciones generales que suelen dar quienes saben.
Consejos para principiantes
Es importante seguir ciertos consejos para facilitar el inicio en el running. Aquí se presentan diez recomendaciones:
1. Simplemente salir.
2. Adoptar un método de caminar.
3. Practicar la técnica.
4. Buscar nuevos lugares.
5. Progresar lentamente.
6. No desanimarse.
7. Hacerlo divertido.
8. Correr con música como entretenimiento.
9. Encontrar una comunidad de corredores.
10. Elegir buen equipo.
Cuáles son los obstáculos
Los obstáculos más comunes que enfrentan los principiantes incluyen la falta de motivación, lesiones o molestias iniciales, la percepción de aburrimiento y el tiempo limitado. Para convertir el running en un hábito, se requiere constancia y planificación. Establecer señales consistentes, como siempre a la misma hora o escuchar música favorita antes de empezar, puede ser útil. Recompensarse después de cada sesión, ya sea con un snack saludable o simplemente disfrutando de la sensación de logro, también es recomendable. Crear un sistema de apoyo, como amigos que se unan a los corredores, puede ayudar a mantenerse motivado. Con el tiempo, el running se integrará naturalmente y se convertirá en una fuente de bienestar emocional.
Hasbani enfatiza que para comenzar es fundamental tener paciencia y evitar la prisa: “Es fundamental respetar, no intentar recuperar lo que se ha hecho en pocos días, si ha sido meses o años”, destacó. Además, recomendó una reflexión interna como punto de partida: “La mejor forma de arrancar es meterse dentro de uno mismo y pensar: ‘¿Qué quiero para mí? ¿Qué quiero para mi vida?’”. Concluyó enfatizando la importancia de avanzar paso a paso: “¡Un día a la vez!”.