El Gobierno de Estados Unidos está considerando la posibilidad de llevar a cabo ataques en Irán en respuesta a la represión violenta del régimen de Masoud Pezeshkian ante las protestas que han estallado en varias ciudades del país.
Según un informe del Washington Post, la Administración Nacional de Seguridad de Trump está preparándose para discutir diversas opciones, que incluyen ataques militares, debido al aumento de muertes entre los manifestantes. Esta información fue proporcionada por un alto funcionario del Gobierno estadounidense. Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre, han sido intensificadas por la reciente decisión de las autoridades iraníes de cortar el acceso a internet, lo que ha dificultado la comunicación y la organización entre los manifestantes.
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, ha reportado que cerca de 490 manifestantes han perdido la vida desde el inicio de las protestas. Además, se estima que más de 10,675 personas han sido arrestadas, entre ellas 160 menores de edad y 52 estudiantes.
Un alto funcionario del Gobierno de Estados Unidos ha indicado que esta semana se discutirán las opciones disponibles, que podrían incluir tanto intervenciones militares como soluciones diplomáticas. El Wall Street Journal ha informado que las alternativas que se están considerando abarcan el uso de armas cibernéticas contra instalaciones militares y civiles en Irán, la imposición de sanciones económicas adicionales y la posibilidad de ataques militares directos.
En respuesta a estas tensiones, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que un ataque contra Irán podría tener como blanco a Estados Unidos, Israel y las rutas marítimas internacionales.
Por su parte, el jefe de la Policía de Irán, Ahmad-Reza Radan, ha reconocido que ha habido muertes durante las protestas, pero sostiene que estas son el resultado de la acción de “manifestantes coordinados” y no de la fuerza policial. Radan argumenta que muchos de los fallecidos presentaban heridas de arma blanca o disparos a corta distancia.
Victoria Taylor, exsubsecretaria de Estado adjunta para Irak e Irán, ha señalado que incluso si se llevaran a cabo ataques contra objetivos militares iraníes, no hay garantía de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica o los líderes del régimen mantengan el control. Taylor advierte que la eliminación del líder supremo podría resultar en que otra figura del régimen asuma el poder.

