A pocos días del lanzamiento de la novena temporada de su popular podcast, Edo Caroe, Tomás Leiva y Alejandro de la Cruz conversaron con EL DÍNAMO sobre el sorprendente éxito de “Tomás va a morir”, un programa que ha evolucionado significativamente desde su inicio y que ha dado lugar a la plataforma Neverland, un proyecto que ha crecido más allá de sus expectativas iniciales.
El podcast, que comenzó como una simple charla entre amigos, se ha convertido en uno de los fenómenos más destacados del ecosistema digital chileno. Tomás Leiva, uno de los anfitriones, expresó su asombro ante el éxito del programa: “Yo nunca pensé que iba a ser un podcast. Mucho menos que iba a durar tantas temporadas”. Además, destacó la alegría que siente al ver que el público espera con ansias cada nuevo episodio.
Alejandro, conocido como Buffy, enfatizó que el verdadero impacto del podcast radica en su alcance: “Más que la cantidad de años, nunca pensé en la cantidad de gente que lo iba a escuchar… hoy es una institución de la cultura audiovisual chilena”. Este crecimiento ha permitido la creación de Neverland, que agrupa diversos contenidos y proyectos, aunque su origen fue tan improvisado como el propio podcast. Edo Caroe recordó que “partió de la misma manera que Tomás va a morir: sin saber muy bien lo que estábamos haciendo”.
Con siete años al aire y cientos de episodios, el equipo reflexionó sobre cómo mantenerse relevante. Buffy comparó su éxito con la fórmula de Coca-Cola, afirmando que “si la fórmula es buena, no tenís por qué cambiarla”, mientras que Edo añadió que incluso las historias repetidas pueden seguir siendo efectivas, ya que “algo pasa que nos vuelve a dar la misma risa… como en todos los grupos de amigos”.
A pesar de su éxito, los tres anfitriones no tienen planes de finalizar el podcast. Edo Caroe afirmó: “Nunca nos hemos planteado la idea de terminar el proyecto… sentimos que le queda para rato”. La internacionalización del programa es un desafío que les entusiasma, con Buffy expresando su deseo de que más personas en Latinoamérica puedan disfrutar del contenido sin necesidad de cambios en el formato.
En una reflexión sobre el cariño del público, Tomás Leiva comentó: “Yo creo que no. Pero lo digo porque entiendo el cariño que nos tiene la gente. La gente le tiene cariño a nuestra capacidad de producir”. Edo, por su parte, reconoció que aunque intentan mantener cierta distancia emocional, son conscientes de que su trabajo genera sentimientos en las personas. “Creo que sí. Si alguna vez dije que el cariño de la gente no existía, me retracto, sí existe”, concluyó.
Mientras tanto, cada uno de los anfitriones sigue desarrollando proyectos individuales, desde stand-up hasta nuevos podcasts y libros, pero todos coinciden en que su principal enfoque sigue siendo “Tomás va a morir”, que consideran lo más importante de este año. En el contexto de la cultura digital chilena, el podcast se ha consolidado como un referente, y su evolución continúa captando la atención de una audiencia cada vez más amplia.

