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El duelo por la pérdida de una mascota: ¿cómo afrontarlo y qué emociones surgen?

Aprende a sobrellevar el duelo por la pérdida de tu fiel compañero.
Aprende a sobrellevar el duelo por la pérdida de tu fiel compañero.

Perder a un animal de compañía duele profundamente. Reconocer y validar este sufrimiento es esencial para sanar y recordar los momentos felices compartidos.

Perder a un animal de compañía es una experiencia que genera un profundo dolor emocional. Estos seres leales no solo brindan amor incondicional, sino que también se convierten en una parte integral de la vida diaria de sus dueños. La muerte de una mascota puede provocar una tristeza intensa, y el proceso de duelo puede ser tan abrumador como el que se siente por la pérdida de un ser humano querido. A menudo, la sociedad tiende a minimizar el dolor que acompaña a la muerte de un animal de compañía, lo que hace aún más importante reconocer y validar este sufrimiento. Es fundamental permitir que las personas sientan y recuerden los momentos felices que compartieron con sus mascotas, ya que expresar estos sentimientos puede ser un paso importante hacia la sanación.

Marcos Díaz Videla, psicólogo especializado en Antrozoología, abordó los desafíos que enfrentan las personas al atravesar el duelo por la pérdida de un animal. En una reflexión sobre la conexión entre humanos y animales, propuso un experimento mental para ilustrar el impacto de esta pérdida. Preguntó: “¿Qué pasaría si esta noche, al irte a dormir, algo muy extraño ocurriera y tu mascota desapareciera sin dejar rastro?” A lo que respondió: “Lo primero que notaría al despertar sería la ausencia de mi mascota a mi lado, ya que siempre duerme conmigo. Abrir los ojos sin ella sería una experiencia totalmente diferente para mí”.

Díaz Videla continuó explicando cómo la rutina diaria de una persona está profundamente entrelazada con la presencia de su mascota. “Los animales experimentan un desajuste emocional en sus rutinas tras la pérdida, y esto se suma a las reacciones emocionales que surgen de la pérdida consciente”, afirmó. El experto destacó que, aunque cada persona puede reaccionar de manera diferente, todos atraviesan un proceso similar de duelo. “La respuesta normal y adaptativa nos ayuda a ajustarnos después de una pérdida significativa, independientemente de si se trata de un ser humano o un animal”, comentó.

En el caso de los animales, especialmente los perros, se establecen vínculos muy estrechos con los humanos. Cuando estos lazos se rompen, los animales pueden mostrar diversas respuestas emocionales, que incluyen la pérdida de apetito, la inhibición de conductas de juego y la búsqueda de atención. Díaz Videla mencionó que se ha observado que muchas especies, incluidos delfines, urracas y primates, desarrollan rituales en torno a la muerte, como los elefantes que realizan reuniones fúnebres que se asemejan a velorios, mostrando un cuidado especial hacia los restos de sus compañeros fallecidos.

El psicólogo también reflexionó sobre la aceptación social de la pérdida de una mascota. “Las investigaciones indican que, aunque la mitad de la población reconoce el dolor de perder a un animal, este sufrimiento a menudo se silencia en el ámbito privado, lo que impide que las personas se sientan cómodas expresando su dolor”, explicó. Esta falta de reconocimiento puede llevar a un estado de aislamiento y vergüenza, lo que a su vez puede agravar el estado emocional de quienes han perdido a un animal querido. “Es importante normalizar y validar estos sentimientos para facilitar su elaboración”, añadió.

En cuanto a cómo hacer más llevadero el proceso de duelo, Díaz Videla recomendó desarrollar un reconocimiento social de estos sentimientos. Sugerió que, en el caso de un entierro, se invite a amigos y familiares a compartir recuerdos del animal. También propuso esparcir las cenizas en un lugar donde la mascota haya sido feliz, imprimir una foto y colocarla en un lugar significativo, o incluso organizar una cena en honor a la mascota, donde se cuenten anécdotas sobre ella. Además, aconsejó buscar grupos de apoyo o terapia para quienes atraviesan la muerte de una mascota, especialmente si surgen complicaciones emocionales.

El tema de la eutanasia también fue abordado por el especialista. Explicó que la experiencia de duelo puede variar dependiendo de las circunstancias de la muerte. En casos donde el animal tenía una enfermedad terminal, el duelo puede ser más leve, ya que la decisión de practicar la eutanasia puede ser vista como un alivio para el sufrimiento del animal. Sin embargo, en situaciones de incertidumbre sobre la decisión, el duelo puede intensificarse, generando sentimientos de ira y culpa.

Díaz Videla enfatizó la importancia de acompañar a los niños en el proceso de duelo, sugiriendo que siempre se les debe decir la verdad sobre lo que ha sucedido. “Es fundamental utilizar un lenguaje que ellos puedan entender, evitando entrar en detalles innecesarios, y explicarles que no son responsables de la muerte del animal”, indicó. Resaltó la necesidad de brindar contención emocional, afirmando que “no se trata de pedirles que cambien su dolor, sino de estar presentes y ofrecer apoyo”.

La conversación sobre la pérdida de un animal de compañía y el duelo que esta conlleva es un tema que merece atención y comprensión, tanto a nivel personal como social.

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