
Dick Van Dyke, a sus 98 años, revela secretos de su longevidad: ejercicio regular y una mentalidad optimista que lo mantienen activo y saludable.
Dick Van Dyke, un actor de renombre internacional, es ampliamente reconocido por sus papeles en películas clásicas como “Mary Poppins” y “Chitty Chitty Bang Bang”. A sus 98 años, ha sorprendido a la audiencia al mantenerse notablemente activo. En una reciente entrevista con Entertainment Tonight, Van Dyke compartió algunos de los secretos que han contribuido a su longevidad y vitalidad.
El actor destacó que el ejercicio es un componente esencial de su rutina diaria. Desde hace muchos años, asiste al gimnasio tres veces por semana, donde realiza entrenamientos completos que incluyen tanto ejercicios cardiovasculares como levantamiento de pesas. Esta disciplina, que ha mantenido a lo largo de su vida, ha sido fundamental para su bienestar físico. “A esta edad, la mayoría de las personas no sienten ganas de hacer ejercicio y se ponen rígidas, pero yo aún me muevo bastante bien”, comentó Van Dyke en la mencionada entrevista.
El enfoque en la actividad física no es algo nuevo para él. Durante su juventud, fue conocido por sus coreografías elaboradas y movimientos enérgicos, especialmente en “Mary Poppins”, donde los números de baile fueron cruciales para el éxito de la película. A lo largo de los años, Van Dyke ha adaptado su rutina, pero nunca ha dejado de priorizar su forma física. Según él, “el arma secreta” de su longevidad es una filosofía que ha compartido en varias entrevistas a lo largo de su carrera.
Además de su compromiso con el ejercicio, Van Dyke también subrayó la importancia de mantener una mentalidad optimista, la cual ha jugado un papel fundamental en su bienestar general. Mencionó que la forma en que una persona enfrenta la vida puede tener un impacto directo en su salud. “Siempre he mantenido una perspectiva positiva, esperando que cosas buenas sucedan”, afirmó. Su constante optimismo ha sido una de las razones por las cuales ha podido superar los desafíos que ha enfrentado a lo largo de su vida.
El actor ha lidiado con varios problemas personales, incluida su lucha contra el alcoholismo. En la década de 1970, reconoció públicamente su adicción al alcohol y cómo esta afectaba su vida. Decidió ingresar a un hospital para recibir tratamiento y, desde entonces, ha trabajado arduamente para mantenerse libre de esa adicción. En la entrevista, reflexionó sobre cómo el alcohol se había convertido en una “muleta” para socializar, especialmente porque se describía a sí mismo como una persona tímida. Sin embargo, con el tiempo, se dio cuenta de que esta adicción estaba afectando negativamente su vida y tomó la decisión de dejarlo por completo.
Mientras luchaba contra el alcoholismo, también enfrentó otro desafío: dejar de fumar. En una reciente aparición en el podcast Really No Really, confesó que dejar de fumar fue “mucho más difícil” que dejar el alcohol. A pesar de haber estado fumando durante 15 años, todavía utiliza chicles de nicotina, lo que demuestra que este hábito ha sido difícil de superar. “Fue peor que el alcohol”, dijo, y añadió que, aunque ha encontrado una etapa en la que ha superado muchos obstáculos, todavía busca una fórmula saludable tanto mental como físicamente.
Las palabras y acciones de Dick Van Dyke ofrecen un testimonio sobre el equilibrio entre el cuidado físico y mental para prolongar la calidad de vida. Con su constante fortaleza frente a las adicciones, ha demostrado que la edad es solo un número. En diciembre, Van Dyke cumplirá 99 años, y continúa siendo un excelente ejemplo para todos.