En el programa “Hay que decirlo” de Canal 13, se abordaron las revelaciones de Berta Lasala sobre las supuestas infidelidades de Daniel Alcaíno, que habrían llevado al término de su relación. Lasala, actriz y panelista, destapó detalles que resonaron con la experiencia de Gissella Gallardo, quien también compartió su historia sobre el matrimonio con el exfutbolista Mauricio Pinilla.
Durante la discusión, la psicóloga Alejandra Vidal analizó el fenómeno de la infidelidad, sugiriendo que a menudo está relacionado con un “vacío” emocional y la búsqueda de validación a través de terceros. Vidal comentó: “Lo asocio también a la falta de quererse ellos, que buscan, en este caso hombres, que todas las mujeres estén ‘rindiéndoles pleitesía’, pero no les interesan esas mujeres, son aventuras, son para llenar su ego y carencias”. Esta reflexión fue respaldada por Gallardo, quien se sintió identificada con la situación.
El conductor del programa, Nacho Gutiérrez, instó a Gallardo a hablar desde el corazón, recordando que ella había perdonado muchas infidelidades a lo largo de su relación con Pinilla. Gallardo confesó: “He perdonado harto por un tema de familia y por un tema de que, hoy, a mis 44 años, me entendí a mí misma y me di cuenta de que era mucha falta de amor propio”. Esta declaración llevó a Vidal a cuestionar la verdadera motivación detrás del perdón, sugiriendo que a menudo se justifica en nombre de la familia, cuando en realidad puede ser una falta de amor propio.
La conversación se tornó más intensa cuando Vidal preguntó a Gallardo si, tras trabajar en su amor propio, perdonaría nuevamente una infidelidad. Gallardo respondió con firmeza: “No a nadie, ¡jamás, nunca, nada!, ni a amigos ni nada”. Gutiérrez, en un intento por profundizar en el tema, preguntó si ella había ignorado las infidelidades de Pinilla. Gallardo negó haberlo hecho, aunque recordó que su relación era complicada, con peleas y rupturas frecuentes.
“Él siempre dice que nunca me fue infiel; pero para mí sí porque teníamos una familia, una hija, después dos hijos más…”, afirmó Gallardo, añadiendo que con el tiempo comprendió que la infidelidad de Pinilla también reflejaba su propia falta de amor propio y la incapacidad de estar solo. La conversación dejó al descubierto las complejidades emocionales que rodean las relaciones y la infidelidad, así como la importancia del amor propio en la dinámica de pareja.

