El Gobierno de Cuba ha respondido a las recientes declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien afirmó que la isla no recibirá más compensaciones monetarias o materiales de Venezuela por servicios de seguridad.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, utilizó sus redes sociales para aclarar que Cuba “no recibe ni ha recibido nunca” tales compensaciones. En su mensaje, Rodríguez también destacó que, a diferencia de EE.UU., Cuba no cuenta con un “Gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó en redes sociales que Cuba está “preparada, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”.
En relación a las importaciones de petróleo, Rodríguez defendió el derecho de Cuba a importar combustible desde mercados que estén dispuestos a exportarlo, subrayando que estos países ejercen su propio derecho a desarrollar relaciones comerciales sin la interferencia de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EE.UU. El canciller cubano afirmó: “El derecho y la justicia están de parte de Cuba. EE.UU. se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero”.
Las declaraciones de Trump, realizadas en su red social Truth Social, afirmaron que “no habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba”, argumentando que la isla ha dependido durante años del apoyo venezolano a cambio de servicios de seguridad para los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Trump enfatizó: “¡Pero ya no más!” y sugirió al Gobierno cubano que “llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.
Estas tensiones entre ambos países se producen en un contexto de creciente fricción política y económica, donde las relaciones entre Cuba y EE.UU. continúan siendo un tema delicado en la política internacional.

