
Un viaje culinario que une culturas a través de un plato emblemático.
El completo, un emblemático bocadillo chileno, se ha consolidado como un favorito en la gastronomía del país, siendo un clásico que ha perdurado a lo largo de los años. Este sándwich, que combina ingredientes como palta, tomate y una salchicha, ha sido parte de la tradición culinaria chilena, especialmente en la hora de la once, donde ha acompañado a generaciones de familias. Su popularidad ha trascendido fronteras, llegando incluso a Japón, donde un joven japonés ha decidido rendir homenaje a este plato.
Yuma Ogihara, originario de Nishinomiya, en la prefectura de Hyōgo, ha abierto un local llamado “Once” en Japón, donde ofrece completos italianos a un precio de 700 yenes, equivalente a aproximadamente 4 mil pesos chilenos. La historia de Yuma con el completo comenzó durante su estancia de ocho meses en Chile, donde tuvo la oportunidad de explorar diversas ciudades como Santiago, Viña del Mar y Concepción. Su interés por la cocina local lo llevó a investigar sobre la comida callejera chilena, descubriendo así la existencia de platos típicos como las sopaipillas, empanadas y, por supuesto, los completos.
En una entrevista, Yuma compartió que su primera experiencia probando un completo fue en un food truck llamado “Grossos” en Recoleta, donde se sorprendió al degustar un completo “XL”. Esta experiencia lo inspiró a abrir su propio negocio en Japón, donde ha recibido comentarios positivos sobre su versión del completo. Según Ogihara, la combinación de palta y tomate no resulta extraña para los japoneses, ya que estos ingredientes son comunes en su cocina. “La palta es generalmente cortada en la ensalada, entonces que la palta esté molida, no cambia mucho”, explicó.
A pesar de que en Japón existen productos similares al completo chileno, Yuma señala que los sabores y la cremosidad de los ingredientes son notablemente diferentes. “En Latinoamérica las paltas son buenas, la calidad es bastante superior que las que venden en Japón”, afirmó. Además, Ogihara tuvo que adaptar la receta original a los ingredientes disponibles en Japón, lo que incluyó utilizar salchichas de menor tamaño y un pan que se asemeja al pan dulce chileno. También mencionó que la mayonesa chilena es más suave en comparación con la mayonesa japonesa, que tiene un color amarillo pálido y un sabor menos intenso.
El completo chileno ha tenido una recepción variada entre los extranjeros. El famoso chef Anthony Bourdain, por ejemplo, tuvo dificultades para disfrutar del sándwich durante su visita a Chile en 2009, cuando lo probó en el restaurante Sibarítico en Viña del Mar. Bourdain se sorprendió por el tamaño del completo, exclamando: “Oh por dios, es enorme”, y tuvo problemas para dar el primer bocado. Sin embargo, Yuma tuvo una experiencia diferente, describiendo el completo como “muy abundante” y destacando su tamaño en comparación con un hot dog, que consideró “muy chiquito”.
Yuma también ha organizado eventos en Tokio, donde ha ofrecido completos a sus comensales, incluyendo a chilenos que residen en Japón. Durante una de estas ocasiones, Claudia, una chilena que vive en Tokio, comentó que el completo estaba “bueno” y que lo extrañaba. Otro chileno, Carlos, también visitó el local “Once” y elogió la calidad del pan, describiéndolo como “espectacular” y diferente al pan de completo que se encuentra en los supermercados. Carlos destacó que el tomate era agradable y que la palta estaba fresca, lo que contribuyó a una experiencia culinaria satisfactoria.