Catalina Pulido es una de las invitadas del capítulo de “Podemos Hablar” que se emitirá la noche de este viernes, donde compartirá su experiencia tras la muerte de su hijo Sasha. En una conversación con Diana Bolocco, la actriz se sinceró sobre sus sentimientos después de la pérdida de su retoño, expresando: “A veces amanezco bien, a veces amanezco un poco más triste, tengo angustia, rabia, pero en general estoy bien”.
Reflexiones sobre su paso por “Palabra de Honor”
Durante la entrevista, Pulido también habló sobre su participación en el programa “Palabra de Honor” y su decisión de dejar el espacio cuando la condición de su hijo se agravó. La actriz comentó: “Me fui tranquila porque estaba en las mejores manos, y hasta ese minuto, yo no sabía exactamente ni el cuadro ni la gravedad ni nada, porque todo sucedió muy rápido”.
Confesiones sobre la salud de Sasha
En un momento conmovedor, Pulido hizo una confesión sobre sus esperanzas respecto a la salud de su hijo: “Yo siempre tuve la pequeña fe que esto se iba a revertir, pero también había algo dentro de mí desde hace mucho tiempo, que él era una persona que no iba a ser muy longeva”.
La actriz relató cómo fue su llegada al centro asistencial donde se encontraba su hijo, y la conversación que tuvo con el médico que le proporcionó un diagnóstico devastador. Pulido recordó: “Fue bien poco esperanzador el diagnóstico”. El médico le informó que “tiene prácticamente un 10% de posibilidades de sobrevivencia”, lo que la llevó a una profunda reflexión sobre la situación.
La difícil decisión de desconectar a Sasha
Cuando la salud de Sasha comenzó a deteriorarse, Pulido enfrentó un momento crítico. Relató que el doctor le planteó dos opciones: “El doctor me dice o lo desconectamos o le seguimos dando esta cantidad de bombas de remedios que va a ser más traumático para ti y para él, y lo otro es que se vaya”. Tres semanas después, la actriz tomó la decisión más dura de su vida, que fue despedirse de su hijo. En sus palabras: “Ese día me despedí de él y le dije guatón si tú quieres irte, váyase, no te voy a retener, eres libre de hacer lo que quiera. Lo solté, falleció en mis brazos”.

