La obra “Chiqui chiqui chá” revive la historia del ferrocarril en Chile a través de un unipersonal que combina narración oral y teatro, destacando su impacto cultural y social.
La propuesta, dirigida e interpretada por Catalina Moya Marchant, se centra en la memoria ferroviaria de Chile, un medio de transporte que fue crucial para el desarrollo económico del país desde el siglo XIX hasta el XX. La obra se inspira en la ex Maestranza Central de San Bernardo, un lugar emblemático que ha sido testigo de la historia ferroviaria chilena.
“Chiqui chiqui chá” narra la historia de Aurelia, una joven que, al recorrer en bicicleta su comuna, descubre la abandonada ex Maestranza. Esta experiencia se entrelaza con la vida de Moya, quien, como nieta de ferroviarios, ha recopilado relatos de quienes vivieron la época dorada del ferrocarril. La obra se construyó a partir de entrevistas y encuentros con ex trabajadores y sus familias, quienes compartieron sus memorias y vivencias.
Moya, quien es actriz y diplomada en Patrimonio Cultural, enfatiza la importancia de conectar con las historias de quienes vivieron la experiencia del ferrocarril. “No viví la experiencia de subirme a un tren con locomotora a vapor, pero decidimos conversar con quienes sí la tuvieron”, explica. La obra no solo busca recordar el pasado, sino también reflexionar sobre el impacto social y emocional que tuvo el ferrocarril en la vida de las personas.
La narrativa se enriquece con elementos visuales y sonoros, utilizando objetos, muñecos y arpilleras que evocan la época. Moya destaca que la obra también resalta el papel de las mujeres en la historia ferroviaria, así como la sociabilidad obrera y la memoria colectiva.
La obra se presentará el 16 de enero de 2026 en la Sala Sergio Aguirre del Departamento de Teatro de la Universidad de Chile, con entrada libre por orden de llegada. La producción cuenta con el apoyo del Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
“Chiqui chiqui chá” no solo es un homenaje a la historia del ferrocarril, sino también una invitación a reflexionar sobre la identidad cultural chilena y la importancia de recordar y valorar el legado ferroviario que ha unido al país desde Iquique hasta Puerto Montt.

