
Proyecto Totoshima de María José Ferrada invita a reflexionar sobre la fragilidad humana a través de recuerdos, ilustraciones y la conexión con la inteligencia artificial.
Beta 128 es la protagonista de un ambicioso proyecto de recopilación de recuerdos humanos, que forma parte de una iniciativa más amplia de inteligencia artificial conocida como ALBA. Este proyecto se basa en la colaboración de voluntarios, quienes son entrevistados durante una hora. El resultado de estas entrevistas es un resumen de media página que captura un recuerdo significativo de cada participante. Este proceso no solo busca documentar experiencias, sino también explorar la complejidad y diversidad de la naturaleza humana.
El libro titulado “Proyecto Totoshima” presenta una serie de reflexiones de Beta 128, acompañadas de ilustraciones y recuerdos que se entrelazan a lo largo de sus páginas. Los recuerdos recopilados abarcan una amplia gama de experiencias, desde eventos menores y fortuitos hasta momentos que, a primera vista, pueden parecer más relevantes. Sin embargo, la colección de estos recuerdos revela la fragilidad, la imprevisibilidad y la diversidad inherentes al ser humano.
Las descripciones y reflexiones de Beta 128 no solo se centran en los recuerdos en sí, sino que también abordan la forma en que ALBA procesa y reacciona ante estos recuerdos. Este enfoque permite una exploración más profunda de la naturaleza humana, al confrontar tanto los recuerdos como las respuestas de la inteligencia artificial.
Las ilustraciones de Isidro Ferrer complementan el texto de manera significativa. Estas ilustraciones son simples y directas, representando dos manos que interactúan de diversas maneras: se entrelazan, juegan y se relacionan en posiciones a veces imposibles. En algunas imágenes, las manos son de tamaño similar, mientras que en otras, una mano roja es notablemente más grande que la azul. Aunque las manos parecen ser de adultos, también podrían interpretarse como las de una pareja o de dos niños. Esta ambigüedad permite múltiples lecturas sobre la relación entre los personajes representados.
Las ilustraciones no solo dialogan con los textos, sino que también funcionan como un relato paralelo que enriquece la experiencia del lector. A través de gestos, caricias y juegos, las imágenes transmiten una sensación de humanidad que se expresa a través de la simple acción de tocarse. “Proyecto Totoshima” se centra en detalles y hechos que humanizan a los individuos, presentando una melancolía inherente y una pátina antigua que proviene de los recuerdos. Este enfoque también refleja un temor a perder nuestra esencia frente al avance de la inteligencia artificial, mientras que las ilustraciones de manos, aunque naturales, carecen de cuerpos, lo que añade una capa de reflexión sobre la conexión humana.
El libro puede evocar la película “Afterlife” (1998) del director japonés Hirokazu Koreeda, en la que se exploran temas similares sobre recuerdos y su relación con el futuro. María José Ferrada, la autora de “Proyecto Totoshima”, establece un vínculo entre los recuerdos y la contingencia, mientras que Isidro Ferrer destaca la capacidad de las manos humanas para moverse, crear y, sobre todo, comunicar.
María José Ferrada es una escritora reconocida que ha explorado diversos géneros literarios, incluyendo obras como “Kramp”, “Diario de Japón”, “Casas”, “Los derechos de los niños” y “El hombre del cartel”. Su estilo se caracteriza por una sensibilidad extrema y sutil que invita a los lectores a observar el mundo desde nuevas perspectivas, a menudo iluminando aspectos que podrían pasar desapercibidos.
“Proyecto Totoshima”, publicado por Alboroto Ediciones en Ciudad de México en 2022, es un libro breve que invita a una lectura lenta y reflexiva. Cada recuerdo, cada ilustración y cada reflexión están diseñados para ser explorados en profundidad, ofreciendo al lector la oportunidad de regresar a sus páginas tantas veces como desee.