B-Fox, la artista chilena conocida por su conexión con el trap, regresa a la música tras un largo periodo de dificultades personales y profesionales. En una reveladora entrevista, Paola Meza, su nombre real, comparte su historia de lucha, que abarca desde la explotación y el consumo de drogas hasta la maternidad y la reconstrucción de su vida.
Durante años, B-Fox fue una figura en la escena del trap chileno, aunque no siempre desde el centro del escenario. Su trayectoria comenzó en 2007, cuando se introdujo en el dancehall, un estilo que le permitió escapar de una relación violenta. “B-Fox nace desde el baile. Era súper significativo, porque el dancehall queen habla de liberación sexual femenina”, recuerda. Esta transformación personal la llevó a viajar por Chile como bailarina, donde encontró un nuevo sentido de identidad y empoderamiento.
Entre 2015 y 2019, B-Fox administró una trap house en el barrio Bellavista de Santiago, un espacio que se convirtió en un punto de encuentro para artistas y productores de la escena urbana. Este tipo de casas, que en su origen estaban asociadas al tráfico de drogas, evolucionaron en Chile para convertirse en lugares de fiesta y creación musical. B-Fox recuerda que en su trap house pasaron artistas como Young Cister y Gianluca, y que el ambiente era propicio para la creatividad y la colaboración.
Sin embargo, la vida en la trap house también la llevó a un oscuro camino. B-Fox se vio envuelta en el mundo del escort, donde su pareja controlaba su trabajo y su imagen. “Él fue mi pareja y mi proxeneta. Comencé trabajando en páginas de escort con el rostro tapado”, explica. Con el tiempo, esta relación se tornó en explotación, lo que la llevó a un punto crítico en su vida, donde incluso consideró el suicidio.
El cambio llegó con el nacimiento de su hija, un evento que le otorgó un nuevo propósito. “Cuando decidí ser madre entendí por qué debía escoger la vida”, afirma. A partir de ese momento, B-Fox comenzó un proceso de sanación y reconstrucción personal, alejándose de su pasado y buscando un nuevo camino en la música.
Recientemente, B-Fox ha comenzado a lanzar nueva música, incluyendo su participación en la canción “Barakah” del álbum Booty Code Riddim Vol. 1. A diferencia de su enfoque anterior, ahora busca transmitir un mensaje de sanación y empoderamiento a través de su arte. “Lo que busco ahora no pasa por las cifras, sino por dar el mensaje correcto, que la gente busque su sanación”, concluye.
B-Fox, quien ha enfrentado y superado múltiples adversidades, se prepara para un nuevo capítulo en su carrera musical, abrazando su pasado y utilizando su experiencia para inspirar a otros.

