La reconocida actriz y exrecluta del programa de telerrealidad “Palabra de Honor”, Antonella Ríos, fue la invitada más reciente al programa digital “Más Que Titulares”, conducido por la periodista Javiera Quiroga, donde abordaron temas como el conservadurismo en Chile, relaciones tóxicas y bullying, entre otros.
Experiencias sobre relaciones tóxicas
En un segmento de la conversación, Antonella Ríos compartió su experiencia personal en una relación tóxica, en la que se sintió menospreciada. La actriz mencionó: “A mí me pasó que estuve con una persona que me provocaba mucha atracción, no amor, pero mucha atracción. Y esa atracción me hacía bajar la guardia, por ende, permití muchas cosas que no correspondían con respecto a una relación tóxica donde yo transgredía mis límites, o sea, me dejaba pasar a llevar, por una persona que me hacía sentir inferior, menos válida”.
Justificaciones en relaciones dañinas
Ríos continuó explicando que “uno cuando está adentro de la relación tóxica, no lo nota, porque uno justifica: ‘no, es que hoy tuvo un mal día, por eso me gritó‘ o ‘no me llamó porque está súper ocupado, entonces obvio‘”. La actriz enfatizó que hay aspectos fundamentales en una relación que deben estar presentes, como el respeto y el amor.
La ansiedad en las relaciones
La exbailarina también reflexionó sobre la ansiedad que puede generar una relación tóxica, diciendo: “cuando uno tiene esa ansiedad en la guata, esa angustia, y uno dice: ‘¿le hablo o no?‘. Y si es tu pareja, tú le puedes hablar cuando quieres, porque tienes una relación, supuestamente, de confianza”.
Advertencias sobre personalidades tóxicas
Al finalizar su relato, Antonella Ríos advirtió sobre las características de una persona con una personalidad tóxica, mencionando: “cuando te das cuenta que esa persona tiene una personalidad, puede ser o no, diagnosticada o no, de narciso, que se te topa de frente y te hace sentir mal, incómodo, triste, básicamente, si te hace llorar, más de lo que te hace gemir, no es la persona indicada para ti”. La actriz concluyó que “una persona te tiene que hacer sentir en paz: la paz no se transa, ni siquiera con el mejor polvo”.

