La tarde del sábado, el cuerpo del periodista Andrés Caniulef fue trasladado a la Capilla San Cirilo en San Bernardo, donde amigos y familiares se reunieron para rendirle homenaje. La ceremonia, solicitada por sus seres más cercanos, se llevó a cabo en un ambiente íntimo, a pesar del notable interés de los medios de comunicación que se congregaron en el sector de Los Morros desde temprano.
Entre los asistentes se encontraba Sergio Rojas, ex pareja y amigo de Caniulef, quien, a pesar de las diferencias que habían tenido en los últimos meses, se acercó con respeto a la familia del fallecido. Rojas, conductor del programa “Que te lo digo”, fue uno de los primeros en contactar a los padres de Caniulef la noche anterior al velorio. En su cuenta de Instagram, compartió sus sentimientos tras asistir al evento: “Vengo llegando hace poco del velorio de Andrés… muchos sentimientos encontrados, sentí miedo, angustia, ansiedad… pasé por fuera y vi prensa… pensé si entrar o no. Le pedí a Martín que me abriera la puerta para pasar sin dar declaraciones porque obviamente no me correspondía decir nada y tampoco me salían las palabras”.
Don Eladio Caniulef, padre del periodista, se refirió a la tristeza que embarga a la familia tras la pérdida de su hijo a los 48 años. Detuvo cualquier especulación sobre las circunstancias de su fallecimiento y compartió el dolor que sintió al abrazar a la madre de Andrés, expresando que escuchar frases como “siempre pensé que él me despediría a mí” son más dolorosas que mil dagas en el corazón. A pesar del sufrimiento, destacó el cariño y amor que recibió de la familia, lo que le brindó un poco de paz en medio de la tragedia.
Rojas también mencionó un momento significativo durante el velorio, donde logró reconciliarse con Daniel Fuenzalida, con quien se fundió en un abrazo lleno de lágrimas, resaltando la importancia de la unión en tiempos difíciles en el mundo del espectáculo. La comunidad de la farándula se encuentra conmovida por la partida de Caniulef, quien dejó una huella en el periodismo y en la vida de quienes lo conocieron.

