La familia Schapira ha concretado la venta de su participación en Azul Azul por 7,5 millones de dólares, marcando un cambio significativo en la estructura accionarial del club.
La transacción, que se realizó por un total de 6.716 millones de pesos chilenos, corresponde al 21,44% de las acciones que poseían Daniel Schapira y su hijo Eduardo, quienes hasta este lunes eran los segundos mayores accionistas de la concesionaria que gestiona la Universidad de Chile. La decisión de poner a la venta estas acciones fue tomada a fines del año pasado, cuando los Schapira contrataron a la corredora Larraín Vial para gestionar la operación.
La salida de los Schapira se produce en un contexto de tensiones con Michael Clark, el propietario del club, debido a desacuerdos sobre la administración del equipo y las críticas a los resultados deportivos en los últimos años. En un hecho relevante comunicado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), se informó que el comprador de las acciones es José Ramón Correa, actual director de Azul Azul, quien adquirió las acciones a través de su sociedad Romántico Viajero.
Correa se unió a Azul Azul en abril de 2023 como parte de una reestructuración de la directiva y ha ganado notoriedad por su intención de recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para intentar obtener el título del Torneo Nacional 2024, que fue disputado y perdido ante Colo Colo, tras una notable remontada del rival en las últimas fechas.
Este cambio en la propiedad de Azul Azul se suma a un periodo de incertidumbre y reestructuración en el club, que busca mejorar su desempeño tanto en la gestión como en los resultados deportivos.

