La comunidad del fútbol chileno se encuentra de luto tras el fallecimiento del exfutbolista Mario Soto Cisternas, quien dejó un legado significativo en el deporte nacional. Cisternas, hijo del también exfutbolista Mario Soto Benavides, falleció a los 50 años debido a un infarto, tras haber sido hospitalizado por un malestar relacionado con una colitis.
El deceso ocurrió de manera repentina, ya que, según su padre, Cisternas se encontraba en buen estado de salud antes de experimentar el malestar que lo llevó a buscar atención médica. “Era grande, potente, medía 1.98, se nos fue…”, expresó Benavides, quien recordó a su hijo como una persona joven y sana, sin antecedentes de enfermedades graves.
Mario Soto Cisternas fue un destacado jugador que formó parte de la selección chilena en el Mundial de 1982, y su influencia en el fútbol ha sido reconocida por muchos, convirtiéndose en un símbolo para los jóvenes futbolistas en el país. Su legado perdura no solo por su talento en el campo, sino también por su carácter y dedicación al deporte.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de condolencias en el ámbito deportivo. Cobreloa, el club donde Cisternas dejó una huella imborrable, emitió un comunicado oficial a través de su cuenta de Instagram, expresando su pesar y solidaridad con la familia del exjugador. Además, Benavides agradeció a los hinchas y a la comunidad futbolística por el apoyo recibido en este difícil momento, señalando que “la gente ha sido extraordinaria”.
El padre de Cisternas también anunció que viajarán a Calama el miércoles para rendir homenaje a su hijo, quien es recordado por su contribución al fútbol chileno y su impacto en la vida de muchos jóvenes que aspiran a seguir sus pasos en el deporte. La conmoción por su partida resuena en todo el país, donde su figura será recordada con cariño y respeto.

